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Archivo de la categoría: lavado de cerebro y desinformación.

Sobre como se recurre a la idea de unos nuevos Pactos de la Moncloa para hacer inviable a un Gobierno de coalición progresista.

El artículo que he escogido hoy trata sobre como Ciudadanos pretende reeditar unos nuevos Pactos de la Moncloa para que Pedro Sánchez renuncie a la continuación de su Gobierno con Unidas Podemos. El objetivo es impedir un Gobierno que impulse políticas sociales y progresistas que beneficien al conjunto del pueblo español en vez de a los grandes poderes económicos como se ha venido haciendo hasta ahora. Se recurre como siempre a los espantajos del comunismo, el populismo y el desastre económico, como si toda política fuera de la órbita neoliberal nos fuese a conducir a la ruina económica, obviando deliveradamente que es precisamente el neoliberalismo es el que pauperiza las condiciones de vida de la inmensa mayoría de la población. Se pretende identificar las políticas sociales con el caos y el desastre y para ello se recurre a un caduco discurso anticomunista más propio de las décadas de la Guerra Fría que a la realidad de la Europa actual donde el comunismo desapareció hace ya más de 30 años. Parece como si Podemos no tuviese ningún derecho a llegar al poder y a intentar poner en práctica su programa electoral. Ese programa que tan pocos han leído y conocen, pero que tantísimos condenan de antemano. Por supuesto, todos los medios de comunicación mayoritarios secundan con entusiasmo la iniciativa de Ciudadanos y de su líder, Inés Arrimadas. Y desinforman y manipulan  haciendo creer a la gente que un Gobierno con ministros de Unidas Podemos sería la ruina de España y una catástrofe sin precedentes.

¿Pactos de la Moncloa o torpedo contra el Gobierno de coalición?

Los Pactos de la Moncloa de 1.977 se diseñaron en positivo, para hacer posible la aprobación de la Constitución. Los que se están reclamando estos días no tienen más objetivo que hacer inviable la acción del Gobierno de coalición.

Javier Pérez Royo  03/04/2020    Eldiario.es

El Gobierno constituido a partir del resultado de las elecciones generales del pasado 10 de noviembre es el primer Gobierno de coalición bajo la constitución de 1.978. Si ese primer Gobierno de coalición se hubiera constituido entre partidos de las derechas españolas, como los que  se han formado en diversas Comunidades Autónomas, o si se hubiera constituido entre el PSOE y Ciudadanos, como intentó Pedro Sánchez tras las elecciones del 20 de diciembre del 2015, ¿se estaría hablando de la renovación de los Pactos de la Moncloa?

Si Albert Rivera fuera el vicepresidente de Pedro Sánchez o de Pablo Casado, ¿se estaría produciendo esa campaña de reclamación como necesidad perentoria de unos nuevos pactos como los de 1.977, que hicieron posible el proceso constituyente?. Las preguntas se responden por sí mismas. La reclamación de unos nuevos Pactos de la Moncloa tiene su origen en el fracaso de la operación que se puso en marcha para torpedear la investidura de Pedro Sánchez como presidente de un Gobierno de coalición con Unidas Podemos. Estos segundos Pactos de la Moncloa no son pactos a favor de nada, sino en  contra de un Gobierno cuya formación no se ha podido impedir.

No sé si uno de los objetivos de los Pactos de la Moncloa para Adolfo Suárez-que tuvo que hacer frente al anticomunismo primario alimentado durante decenios antes, durante y tras la Guerra Civil en el momento en que decidió la inscripción del PCE en el registro de partidos del Ministerio del Interior,- fue el de incorporar de manera normalizada al PCE al funcionamiento del sistema político español todavía no constitucionalizado, pero lo que si parece claro es que ese fue uno de los resultados de dichos pactos, en cuya fragua la presencia de Santiago Carrillo fue decisiva. Los primeros Pactos de la Moncloa redujeron la intensidad del anticomunismo en la competición política. La Guerra Fría no ha estado presente en los debates electorales españoles ni antes ni después de la aprobación de la Constitución, algo que nos diferencia de los demás países europeos occidentales, en los que el anticomunismo no dejó de ser un tema central hasta que acabó. En España nunca ha dejado de haber energúmenos anticomunistas, pero han sido marginales durante estos últimos 40 años.

El anticomunismo está resucitando con la llegada de Pablo Iglesias al Gobierno. “El fantasma que recorre Europa” con el que Marx y Engels encabezaron el Manifiesto del Partido Comunista, se está volviendo a agitar en España en estos últimos meses.  Lo que no se dejó completamente de lado en 1.977, pero si se dejó en muy segundo o quinto plano, se pretende convertir en 2020 en el eje central del debate político. Un Gobierno del que forme parte Pablo Iglesias carece de legitimidad. Y carece de legitimidad por su contaminación comunista. Por eso todo el mundo recordará la intensidad de la operación para hacer fracasar la investidura de Pedro Sánchez, con petición expresa en el debate en el pleno del Congreso de los Diputados por parte de Inés Arrimadas de un nuevo “tamayazo”, disfrazado como un “acto de valentía”, que evitara la ruina del país que suponía la incorporación de Pablo Iglesias como vicepresidente. Lo que nadie se había atrevido a defender públicamente desde que se produjo en 2.003, posibilitando la elección de Esperanza Aguirre como presidenta de la Comunidad de Madrid, se propuso abiertamente en el debate más solemne de la legislatura: el debate de investidura. El anticomunismo como banderín de enganche.

Resulta llamativo que, ni en el debate de investidura ni ahora, son los partidos que se han quedado en régimen de duopolio con la representación de la derecha española, PP y VOX, los protagonistas principales de la operación. Porque ninguno de ellos tiene interés en una reedición de los Pactos de la Moncloa. Es Ciudadanos, acompañado de todos los medios de comunicación de la derecha española y de algunos que no lo han sido, pero que en este terreno se comportan desde hace unos años como si lo fueran, con el añadido de algunos antiguos dirigentes socialistas, los que se han empeñado en convertir en una exigencia patriótica inexcusable la reedición de los Pactos de la Moncloa. PP y VOX no son los protagonistas, pero van a ser los beneficiarios de la operación. Me temo que más el segundo que el primero, pero los dos en todo caso.

No cabe duda que el momento es muy difícil. Aunque de una manera distinta,no lo es menos el que condujo a los Primeros Pactos de la Moncloa en 1.977. Pero aquellos pactos no se dirigieron contra nadie, ni en el Gobierno ni en la oposición. Se trataba de cerrar filas para salir de una situación de emergencia sin poner en cuestión en ningún momento la legitimidad del Gobierno investido con base en los resultados del 15 de junio de 1.977. Y sin que nadie quedara marginado. Fue una convocatoria integradora de verdad. Así fue entendido por quienes participaron en la misma y por el conjunto de la sociedad. Por eso tuvieron el éxito que tuvieron.

Estos Segundos Pactos de la Moncloa no se proponen con base en la aceptación de la legitimidad del Gobierno que ha sido investido por el Congreso de los Diputados, sino con base en todo lo contrario. Se reclaman porque se  cuestiona la legitimidad del Gobierno de coalición presidido por Pedro Sánchez. Ya que no se ha podido evitar su formación, vamos a ver si le podemos exigir condiciones de  imposible cumplimiento, que permitan organizar una “cruzada” contra él, si, como es lógico, no acepta lo que se propone. Ahí entrará en juego la “soberbia”, la “unilateralidad” y la “intransigencia” de Pedro Sánchez machaconamente reiterada desde hace meses.

Nadie debe llamarse a engaño. No son pactos proyectados para garantizar la gobernabilidad, sino para todo lo contrario: para hacer fracasar la primera experiencia de Gobierno de coalición. El griterio a favor de los mismos va a ser ensordecedor.

Aquí va a estar la primera de las pruebas de fuego a la que va a verse sometido el Gobierno del PSOE y Unidas Podemos. Si la supera, vendrán más. Pero antes, hay que superar esta.

Inés Arrimadas avisa: «El Gobierno no puede dar por hecho que todo ...

Inés Arrimadas, la promotora de los nuevos Pactos de la Moncloa, con el objetivo de impedir un Gobierno transformador y progresista.

 

 

 
 

Como actúan las redes ultras para desgastar al Gobierno aprovechando la crisis del coronavirus.

Así funcionan las redes de la ultraderecha en tiempos de pandemia.

Copiando la estrategia y el estilo de la “alt-right”, las cuentas más virales del entorno del PP y VOX tratan de atizar el odio para contrarrestar el nuevo marco socialdemócrata y desgastar al Gobierno.

Guillermo Fernández/Iago Moreno 24/03/2020  CTXT

Parecía plausible, cercano, natural, lógico, caído por su propio peso: el coronavirus iba a significar el fin de las políticas de austeridad y el comienzo de algo así como un keynesianismo del siglo XXI. Trágicamente, lo que no había logrado el ciclo de protestas entre 2.011 y 2.014, lo iba a conseguir una pandemia. Un virus además, colmo de las paradojas, del que quien más quien menos se había reído con ironía escéptica en el último mes y medio.

El anuncio de planes multimillonarios destinados al gasto social por parte de gobiernos tan dispares como el italiano, el francés, el alemán e incluso el estadounidense parecían confirmar la hipótesis: la era de la austeridad se había terminado. La propia naturaleza de la crisis así lo exigía: ya no se trataba de activos tóxicos, ni de bancos a punto de caer, ni de deudas, sino de un virus que nos igualaba a todas y todos en fragilidad, que nos mostraba como seres vulnerables, necesitados de solidaridad, de apoyo mutuo. Por eso, la promesa hecha por Sánchez, “no dejaremos a nadie atrás”, resultaba reconfortante y a la vez, de sentido común. Con matices, se pensaba, que todos los gobiernos acabarían aplicando una política similar para afrontar la crisis. De ser así las cosas, la izquierda habría ganado la batalla cultural. El COVID-19 habría impuesto el marco socialdemócrata. En consecuencia, las derechas irían en los sucesivo a remolque.

Pero las derechas también juegan, y tras una semana de relativa tregua, han decidido cambiar de estrategia y poner toda a carne en el asador contra el gobierno. Mientras la derecha sube el tono, la extrema derecha organiza campañas en redes como PedroElSepulturero (del domingo 22 de marzo), SánchezDimisión (del sábado 21 de marzo) o CulpablePedroSánchez (también el sábado pasado). Ambas se regocijan, toleran y apoyan en diverso grado la convocatoria de caceroladas contra el gobierno y, muy particularmente, contra el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias.

Por muy aparatosas que resulten estas campañas en redes y Whatsapp, el objetivo no es derrocar al gobierno inmediatamente, pero si desgastarlo y, sobre todo, preparar los marcos para el momento post-pandemia. Prevenir la futura hegemonía socialdemocráta que la izquierda ya había empezado a dar por descontada. En su versión soft,se trata de asentar la ecuación PSOE= crisis, o PSOE=mala gestión; es decir, de adherir sus siglas a las palabras retraso, improvisación, frivolidad, componenda, fallo, y hasta cierto punto, ocultamiento. El PSOE (y por extensión la izquierda) sería un sujeto político poco fiable, de modo que confiarle la gestión de cualquier crisis aparecería como un acto de temeridad. Este es el discurso en el que suele moverse el Partido Popular, su marco favorito.

El entorno de VOX articula una versión mucho más afilada, según la cual el gobierno actual es responsable directo de la muerte (o incluso “genocidio”) y enfermedad de los españoles infectados por el coronavirus: de acuerdo con esta versión, que en los últimos días ha circulado a gran velocidad, el Gobierno habría actuado con negligencia acentuada al haber autorizado las marchas del 8 de marzo conociendo ya los riesgos que comportaba el coronavirus, con el único móvil de continuar con su”agenda ideológica”. El Gobierno, en consecuencia, no sólo sería negligente, sino que sería demás sectario: suicidamente sectario. En una suerte de 11-M al revés, el Gobierno habría mentido a los españoles buscando su beneficio propio. Ahora, continúa el relato, le tocaría a los españoles vengarse de esa traición y esa felonía. De ahí la indignación, las llamadas a la dimisón, la petición de cárcel para Pedro Sánchez o la acusación explícita de “sepulturero”.

La derecha se esfuerza por salir en cabeza en el escenario de crisis económica posterior al confinamiento. Llegar a él con un gobierno extenuado y roto por dentro, y con una sociedad desconfiada. Temerosa y pidiendo mano dura. Con ganas de un gobierno que represente orden y previsibilidad. Que huya de los experimentos. Y que quiera, al menos en una parte no desdeñable, expiar su culpa por haber elegido a un gobierno blando, incapaz, amateur, falto de preparación y, por eso mismo, temerario.

¿Cómo funciona esa campaña de agitación y propaganda? ¿cuál es el mapa de las herramientas de movilización que utiliza? Aunque no es sencillo dar una respuesta definitiva, podemos asomarnos a la red que le da soporte y cobertura a este tipo de discursos.

La red de despliegue.

El mes de confinamiento que nos está tocando vivir está exacerbando más que nunca la importancia de las redes sociales como el lugar de discusión política, movilización social y desinformación. Por eso, hoy más que nunca, es necesario comprender como operan a través de las redes sociales la extrema derecha española, la reacción anti-feminista y las contra-culturas digitales al estilo “alt-right”.

No podemos hablar de una “maquinaria de propaganda” unida y ensamblada por un poder central: la realidad es mucho más compleja. El entramado digital de la extrema derecha está cuarteado por sus propios conflictos internos, y está formado por diferentes tipos de cuentas. Por un lado encontramos las estructuras de cuentas de partido, cuya actividad está bastante influenciada por las órdenes telemáticas que los órganos de VOX y PP dan a sus militantes a través de Telegram. Un segundo grupo es el de los tabloides  como Okdiario o Periodista Digital, los portales del estilo “Caso Aislado”, y las demás herramientas de fabricación de titulares sesgados, bulos o filtraciones. En un tercero estarían los creadores de opinión. En Twitter, por ejemplo, habría que incluir a los periodistas más cercanos (como Cristina Seguí, Cristian Campos o Luis del Pino) y a influencers de la derecha como Pastrana, Alvise Pérez, Hugo Pereira o el resucitado Juan Carlos Girauta, reconvertido en una verdadera “tuitstar”.

El último grupo clave, aunque no menos importante, es el de los “gangs”. Twitter, como red social, tiende a la formación de pequeñas comunidades que se auto-perciben como tal y crean sus propios códigos, formas de expresarse y círculos de afinidad; en español podrían ser bautizadas como “pandillas” o “peñas”. Durante los dos últimos años han crecido micro-comunidades muy efervescentes, que generan permanentemente una vasta comunidad de memes, vídeos de agitación, tuits virales que dan musculatura y vida a sus redes. No puede hablarse de una “alt-right” española propiamente dicha, pero sí del nacimiento de algunos “gangs”, cuyos máximos exponentes serían el TeamFacha o el grupo de los Indoarios. Estas “pandillas” funcionan como enjambres de cuentas anónimas al troleo. Sería un error infravalorarlas o sobrevalorar su papel. Lo importante es sólo comprenderlo. Como explica Adrián Chen:”Los trolls explotan las dinámicas sociales de la misma forma que los hackers explotan las brechas de un sistema informático”.

El troleo consiste en atacar a tus adversarios con una performance pensada directamente para exasperarlos o sacarlos de quicio. No son una revelación de comportamientos reprimidos expresados tras la máscara del anonimato; son una formade burlar al odiado acorralándolo con el fantasma de lo que odian o temen. En base a la brutalidad de su humor negro y sus provocaciones, Twitter decidió cerrar las cuentas de muchos de sus referentes (como Españabola o El Puto Kiwi). La respuesta, a través del juego colectivo de una alegoría de guerra, fue ensalzarlos como “caídos por España” y promocionar sus cuentas secundarias con la fuerza de saber estar consiguiendo su resultado: incomodar a quienes consideran parte de un poder a derrocar. Personalidades públicas como la autoproclamada “candidata a marquesa ultra” Beatriz Fanjul, o el vicesecretario de comunicación de VOX, Manuel Mariscal, alientan y reconocen su trabajo. Además, consiguen ser eficaces a la hora de enfangar la acción en redes de sus rivales y hastiarlos hasta el límite. Como explican los finlandeses Hakkinen y Leppanen, los memes se han vuelto una materia prima muy valiosa a la hora de construir formas de explicar(nos) como funciona el mundo que nos rodea y que verdad creer.

La contraofensiva política al discurso de la “responsabilidad histórica” que está desplegando la derecha se ha apoyado con fuerza en esta red de redes. Es cierto que parte de la difusión corre a cargo de altavoces artificiales; desde mareas de “cuentas automatizadas” o “bots”, a empresas pagadas para controlar manualmente grandes números de cuentas falsas. Sin embargo, esta realidad es aplicable a otros grupos políticos del país (desde el independentismo catalán hasta el PSOE), y no es este el sustrato del que brota su fuerza política. El discurso de la derecha funciona en la red, fundamentalmente, porque consigue ser muy hábil a la hora de adaptarse con rapidez y eficacia a la hipermediatización de nuestra sociedad internalizando los códigos, los tiempos y las formas de la comunicación virtual. Partiendo de ahí, las estrategias que utilizan para activar discursos de crítica avasalladora se vuelven inherentemente más eficaces; tanto más cuanto que  son capaces de construir relatos con personajes bien caracterizados,hitos y cadenas causales claras.

Youtube

La prueba está en Youtube. Hay más de cinco youtubers de ultraderecha que sobrepasan los 100.000 seguidores, de los cuales uno de ellos ya supera el medio millón. Entre ellos se azuzan constantemente y no suelen tener tapujos a la hora de criticar a los líderes de la derecha cunado hacen algo que les desagrada, pero mantienen entre sí lo más valioso: una agenda común y un enemigo compartido. Ahora esa agenda se fusiona en un discurso sobre el COVID-19 que responsabiliza al feminismo, al separatismo y al gobierno de coalición de la llegada del coronavirus. Así lo demuestra la marea de vídeos con los que están bombardeando estos días a sus seguidores. Los canales ultraliberales vierten disertaciones ácidas y soberbias sobre por qué las tibias medidas de Sánchez desestabilizan las todo-poderosas leyes del libre mercado mientras los blogueros más forofos llaman a no creer a la prensa con discursos impostados sobre un hilo de música épica.

Hay muchos estilos, pero todos funcionan con su público; y aunque para una audiencia progresista puedan parecer ridículos, es empíricamente incuestionable que sirven como una poderosa correa de transmisión de ideas, proclamas y llamadas a la acción.

Si recuerdan, cuando la primavera del movimiento Gezi encendió Estambul de discuros esperanzadores, fueron muchos los que abrazaron el tecno-optimismo esperando hacer de las redes un “ágora-democrática” donde enfrentar la mentira y los apagones mediáticos. La realidad es que cuando los blackouts de la censura se mostraron ineficaces, hasta la extrema derecha de países menos digitalizados como los suyos mostró que es posible  desmoronar esas ilusiones como un castillo de naipes. Los sistemas inmunológicos de la democracia en la red no están debilitados, simplemente no existen. Depende de nosotros construirlos desde abajo o perderse en voluntarismos espontáneos hasta que sea demasiado tarde.

Lo que hemos visto estos días probablemente sólo sea un anticipo de lo que pueda venir en las próximas semanas de confinamiento y meses de crisis económica post-pandemia. Lo que nos está ocurriendo es de una fuerza tan avasalladora, tan inesperada, que se convierte en dinamita política. Un fenómeno demasiado grande, demasiado capaz de condicionar nuestras vidas como para que no sucumba a la más descarnada politización partidista. Por eso el relato que nos hagamos mayoritariamente de lo que ha ocurrido (de sus causas, culpables, héroes y soluciones) será fundamental en lo sucesivo. Por ese mismo motivo, no es previsible que la derecha y la extrema derecha dejen de pelearlo, ni tampoco que campañas como las del pasado fin  de semana cesen o se atemperen mínimamente.

Más información relacionada en: https://www.vozpopuli.com/altavoz/cultura/TikTok-TeamFacha-Vox-progres_0_1324367631.html

 
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Publicado por en marzo 26, 2020 en lavado de cerebro y desinformación.

 

La verdad sobre el proceso electoral en Bolivia.

No hubo fraude en Bolivia.

Almagro es el responsable fundamental de la actuación golpista de la OEA contra el Gobierno del Presidente Evo Morales.

José Manuel Martín Medem. 28/02/2020    Mundo Obrero

Evo Morales superó el 40% de los votos con una ventaja del 10% sobre el siguiente candidato en las elecciones de octubre del año pasado en Bolivia, consiguiendo así la reelección presidencial en la primera vuelta. Es la conclusión  de las investigaciones del estadounidense Massachusetts Institute of Technology (MIT) publicadas en el Washington Post. “No hay evidencia de fraude”, aseguran los analistas del MIT que consideran “profundamente defectuosas” las acusaciones del informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) que, al denunciar “manipulaciones e irregularidades”, provocaron el golpe de Estado organizado por la derecha aliada de Estados Unidos e impuesto por las Fuerzas Armadas.

La investigación del MIT desmonta la acusación de fraude electoral orquestada por la OEA con la que se justificó el golpe de Estado. El MIT es una de las más prestigiosas instituciones universitarias de Estados Unidos y también a nivel internacional.Su descalificación sobre la intervención de la OEA se produce precisamente cuando se debate la renovación en la secretaría general de dicha organización, cuyo actual títular, Luis Almagro, pretende la reelección. Almagro es el responsable fundamental de la actuación golpista de la OEA contra el gobierno del Presidente Evo Morales.

mundoobrero.es/pl.php?id=8797

Resultado de imagen de elecciones en Bolivia 2019 imágenes

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Al Gore, el “progresista verde” con un pasado cómplice en 8 guerras de agresión.

Al Gore: el criminal de guerra de ocho guerras mercader del ecologismo.

Nazanín Armanian

Público

 

Dicen que el que mata a una persona es un asesino, el que mata miles en la guerra es un héroe, y si  encima se viste de verde es Superman. En la Cumbre del imperialismo verde de Madrid 2019 no podía faltar Albert “Al” Gore, el promotor del negocio Big Green, el vicepresidente del Gobierno de Bill Clinton (1.993-2.001) y Premio Nobel de la Paz por su defensa al medio ambiente, el mismo galardón que recibió Henry Kissinger por su pacifismo y sus esfuerzos por los derechos humanos de los oprimidos.

Debido a que “borrar la memoria histórica” de los ciudadanos es imprescindible para que el actual sistema siga funcionando con tranquilidad, es también imprescindible desempolvar los dos aspectos del perverso historial del Héroe Verde para quienes pretendemos cambiarlo:

  1. Como el hombre de destrucción masiva bélica de Afganistán, Irak, Yugoslavia, Albania, Sudán, Liberia, Haití y Congo, y
  2.  El falso ambientalista, fabricado por el imperialismo verde, que con su fama protege la destrucción del medio ambiente a favor de sus propios negocios y su clase social. Se trata de uno de los halcones más agresivos del Partido Demócrata, personaje especialmente oportunista, que durante su carrera ha intentado con sus discursos contradictorios ganar el voto de los ultraconservadores y también de los progresistas, y después utilizarlos para los intereses más siniestros de EE.UU. en el mundo.

El currículum bélico de Al Gore.

Férreo partidario de guerras de rapiña y de expansión colonialista de EE.UU., Al Gore atacó a quienes recurrían al “Síndrome de Vietnam”, y la muerte de miles de soldados para evitar más guerras: ” Tenemos intereses en el mundo que son lo suficientemente importantes como para defenderlos. Y no deberíamos estar tan quemados por la tragedia de Vietnam como para no reconocer la necesidad del uso de fuerza para nuestros intereses”.

  • En 1.978, nuestro Nobel se opuso a nuevas regulaciones federales de armas de fuego, para contentar a sus votantes en las zonas rurales.
  • En los años ochenta defendió el patrocinio  por Reagan de la guerrilla Contra,financiada  por medio del dinero obtenido con el tráfico de cocaína.
  • En 1.983, respaldó el envío de tropas al Líbano.
  • Ese mismo año aplaudió la invasión de la diminuta isla de Granada de 90.000 habitantes por representar una “amenaza para EEUU”, de 300 millones de habitantes y dotado de 5.113 ojivas nucleares. El delito de Granada era estar gobernada por marxistas aliados de Cuba y la URSS.
  • En 1.986 celebró el bombardeo de Libia por Reagan.
  • En 1.991, votó a favor de la decisión de Bush padre de comenzar la Guerra del Golfo, guerra que provocó un desastre ecológico en el Golfo Pérsico. Luego criticó a Bush por haber sido demasiado blando con Sadam Hussein.
  • Ese mismo año, aprobó el embargo contra el pueblo iraquí, que mató a un millón y medio de personas, casi la mitad niños.
  • En 1.993, Clinton y Gore organizaron una de sus “invasiones humanitarias” en Somalia. Mientras la matanza de miles de somalíes fue considerada daño colateral, la Batalla de Mogadiscio, en la que la guerrilla somalí se enfrentó a las tropas de EEUU matando al menos a 70 marines, se convirtió en la segunda derrota de EEUU en una guerra después de Vietnam.
  • En 1.994 autorizó a la CIA a secuestrar a ciudadanos de otras naciones que él consideraba una amenaza para los intereses de EEUU, según reveló Richard Clarke, un asesor de seguridad del Estado crítico con la política antiterrorista de EEUU.
  • Ese mismo año, la ONU y el Gobierno de Clinton-Gore-Albright sabían que el responsable de la masacre de los musulmanes en un mercado de Sarajevo fue un grupo de extrema derecha musulmán, y aún así culparon al Gobierno de la Federación Yugoslava, al que los medios occidentales llamaban Gobierno serbio para enfrentar a los grupos étnicos que componían el país-, y así desmantelar el último Estado europeo que se declaraba socialista tras el fin de la URSS. El apoyo encubierto de Clinton y Gore a Al Quaeda en Bosnia y Kosovo convirtió a Bosnia en una base del yihadismo a la que llegaron miles de individuos reclutados por la Red Islámica Militante, coordinada por el Pentágono. La masacre de cientos de miles de civiles yugoslavos fue bautizada como”intervención humanitaria” de la OTAN y aquel país se rompió para que entre otros propósitos, EEUU instalase en el corazón de Europa, en Kosovo, su segunda base militar más grande del mundo llamada Camp Bonsteel. La base incluye un mini Guantánamo, como reveló en 2.005 el comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Álvaro Gil Robles, Kosovo , “por casualidad es otra cantera del Estado Islámico: Blerim Heta, el kosovar que el 24 de marzo de 2014 mató en un atentado en Irak a 52 personas, trabajó en esta base.
  • En 1.998, bombardeó el laboratorio farmacéutico de Al-Shifa en Sudán para desviar a la opinión púbica del escándalo Lewinsky. Afganistán también recibió miles de toneladas de bombas en estas fechas y durante todo el mandato del trío críminal Clinton-Gore-Albright, decenas de miles de afganos murieron bajo las bombas  o por la contaminación de sus aguas, sus suelos y  su aire.
  • En 2.000 propuso ataques militares rápidos y efectivos contra los “Estados rebeldes”, por representar  “una amenaza emergente para nuestro país”, riéndose de los tratados internacionales al respecto y de la mismísima ONU.
  • En 2.002, Al Gore apoyó la “guerra preventiva” de Bush Jr en Irak y, ante las “dudas” sobre la existencia de Armas de Destrucción Masiva de Saddam,  ofrece otro pretexto: “Irak representa una seria amenaza para la estabilidad del Golfo Pérsico y debemos organizar una coalición internacional para eliminar su acceso a las armas de destrucción masiva”, insistiendo en la excepcionalidad de EEUU, y que ninguna ley internacional pudiese impedir  a este país tomar medidas para proteger sus intereses vitales.

 

El currículum ecológico de Al Gore.

  • En 1.979, el diputado Al Gore defendió a ultranza la construcción de una presa sobre el río Little Tennessee, sin que sirviera para el control de inundaciones ni generara energía; simplemente quería llenar el bolsillo de una empresas de construcción, recuerda el diario Counterpunch. Ante la protesta de los ecologistas (los verdaderos) de que la presa iba a acabar con la vida de varias especies protegidas, Al Gore y sus compañeros llegaron a chantajear al Presidente James Carter con que si vetaba la ley, retendrían el apoyo demócrata al Tratado del Canal de Panamá. Aquello sentó las bases para que los empresarios consiguieran saltarse la Ley de Especies en Peligro de Extinción en otras regiones del país, asegura el ambientalista David Browder.
  • Suele afirmar que todos somos responsables de la catástrofe ecológica, ocultando que el 80% de las agresiones contra el medio ambiente se cometen por las grandes corporaciones o que el consumo de energía de un ciudadano medio del Primer Mundo es 70 veces mayor que el de uno de un país en desarrollo: borra intencionadamente, las líneas que separan a los ricos de los pobres, a los mercaderes de los consumidores.
  • Fue la Fundación Alianza para la Protección del Clima, de Al Gore, la que propuso el uso de biocombustible, como energía renovable, fabricando “Eco-coches”. El nuevo negocio para el sector energético fue una tragedia para millones de personas pobres, cuya alimentación básica se compone de patatas, arroz y trigo, y que ahora se veían expulsados de sus terrenos por los grandes cultivadores de los “Bio”. Incluso los que vivían del maíz y la soja, ya convertidos en agrocombustibles, fueron afectados por el invento: Las protestas sociales en Méjico, contra la subida del precio del maíz, utilizada para producir etanol en EEUU, desenmascaraba un negocio que ha causado la desertificación de grandes superficies, la tala de millones de árboles y la destrucción de pastizales. Además, la erosión del suelo por la sobreexplotación, entre otros motivos, desmiente que este tipo de energías sean tan renovables en un período corto de tiempo. De hecho, acelerarán el calentamiento global.
  • Tras el  fracaso de los agrocombustibles, ahora nos quieren vender productos “inteligentes” para un “Smarter  Planet”, y su Greenwashing tomando por tontos a los ciudadanos.
  • Un activismo por el negocio propio: Nuestro ecologista es socio de varias compañías de “productos inteligentes de ahorro de energía” como Silver Spring, que fabrica software para hacer más eficiente la red eléctrica y recibe parte de los 3,4 mil millones de dólares en subsidios del Departamento de Energía de EEUU. Cuando dejó el Gobierno en 2.001, Al Gore tenía un patrimonio de 1,7 millones de dólares. Gracias a su negocio “verde”, asesoramientos, conferencias verdes (100.000 dólares por ponencia), los derechos de sus documentales y libros verdes, invertir en compañías como Apple o Google  y en paneles solares,  su patrimonio se disparó en apenas dos años: en 2.003 tenía 200 millones de dólares, según la agencia Bloomberg. Con ese ritmo, ¿Cuanto tendrá hoy?.

Esperen y verán como gente como Al Gore aparecerá en una cumbre para presentar bombas ecológicas e inteligentes que no contaminan: solo matan a personas, y sólo a los pobres, que son los únicos que no pueden huir de una zona en guerra.

Resultado de imagen de Al Gore criminal

 
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Publicado por en diciembre 29, 2019 en lavado de cerebro y desinformación.

 

Un artículo muy bien explicado sobre porque la sentencia sobre el caso Altsasua es desproporcionada.

Hoy traigo un artículo de Garbiñe Biurrum aparecido en eldiario.es a propósito de la Sentencia sobre el Caso Altsasua. Garbiñe Biurrum es juez, magistrada del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco y profesora universitaria de Derecho, presidenta de la Sala de lo Social del TSJPV desde 2.009. Es profesora asociada de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social en la Universidad del País Vasco. Frente a las versiones unánimes que se han prodigado en los medios mayoritarios exigiendo un castigo ejemplar para los encausados y dando por hecho sin ninguna base que estamos ante un caso de terrorismo, ella ha escrito un artículo valiente y muy bien argumentado donde echa por tierra las versiones oficiales. Versiones oficiales, que lamentablemente en los primeros tiempos mediáticos de este caso, yo también creí, hasta que las sucesivas revelaciones de medios como eldiario.es, empezaron a hacerme dudar, y a plantearme que los hechos no eran exactamente como nos los habían mostrado los medios tradicionales de ámbito nacional.

Garbiñe Biurrun Mancisidor

El caso Altsasu:”askeamiento”.

Hace pocos días hemos conocido la Sentencia del Tribunal Supremo en la que se rebaja  la pena a las ocho personas condenadas por agresiones a dos agentes de la Guardia Civil y sus parejas, ocurridas en un bar de Altsasu en octubre de 2016. Rebajas de condena aparejadas a modificaciones en las circunstancias agravantes que se habían apreciado en la Sentencia de la Audiencia Nacional recurrida-las de discriminación y abuso de superioridad-, pero manteniendo la calificación de los hechos enjuiciados como delitos de atentado a los agentes de la autoridad, lesiones, desórdenes públicos y amenazas.

En efecto, el Tribunal Supremo ha disminuido la condena a privación de libertad hasta un máximo de libertad hasta un máximo de nueve años y medio, según la literalidad de la Sentencia-de siete años y medio en la práctica, según revelan ya algunas de las defensas por el efecto de la refundición de las penas-. Y ello, partiendo de la condena de la Audiencia Nacional, que impuso penas de hasta trece años de prisión.

Sabido es que este sumario,cuya incoación no pongo en cuestión, pues los incidentes son innegables y su consideración delictiva también, en mi opinión,se dirigió de manera más que discutida, siguiéndose a resultas de una denuncia de COVITE*, por delito de terrorismo,tal como lo valoró la Fiscalía de la Audiencia Nacional y la propia Audiencia y, no se olvide,también el Tribunal Supremo, desestimando los recursos interpuestos al respecto y contra prácticamente todas las opiniones jurídicas altamente cualificadas-salvo las suyas propias-, notablemente las de un Juzgado de Instrucción de Pamplona y la Audiencia Provincial de Navarra, que entendían que tal calificación de terrorismo era inaceptable.

No seré yo, que no he pasado un sólo día en prisión ni he tenido a mis seres más queridos en tal situación, quien minimice esta rebaja de condena. Seguramente nadie la desprecia y desde las personas afectadas supone un mínimo alivio. Pero no es, desde luego, lo esperado desde una perspectiva técnico-jurídica ni desde el sentido ciudadano ordinario de la justicia. Por ello, siento el deber de expresar lo que ya he manifestado en numerosas ocasiones sobre este caso.

La calificación de terrorismo fue, como reputadas gentes del Derecho han gritado, un auténtico escándalo, y no sólo porque en 2016 no había, muy afortunadamente, terrorismo en este país, sino porque ninguna de las figuras posibles de tal tipo delictivo concurrían en modo alguno. Y todo para terminar negando la propia Audiencia Nacional en su sentencia ahora revocada, la concurrencia de tal delito. Pero ya era tarde:ya se había torcido el derecho constitucional al  juez natural-que habrían sido el Juzgado de Instrucción correspondiente de Pamplona y la Audiencia Provincial de Navarra-y los criterios también “naturales” de instrucción y enjuiciamiento,  y ya se había consolidado una terrible situación de prisión provisional que había durado demasiado tiempo.

La decisión del Tribunal Supremo alivia poco, la verdad.Más bien deja, en todo caso, una sensación muy agria. Descorazona a quienes no hemos comprendido el devenir de este sumario porque, si era incomprensible la calificación de terrorismo, también lo es que se mantenga la calificación de los hechos como atentado a la autoridad, pues el Código Penal exige para ello que sus víctimas-autoridad, agentes o funcionarios públicos-se hallen en el ejercicio de las funciones de sus cargos o con ocasión de ellas, lo que es más que discutible-por ser benevolente-en este caso, en el que los hechos ocurrieron en la madrugada, en un bar, en una localidad en fiestas, estando los agentes disfrutando de su ocio privado. De otro lado, resultaba más que claro para muchas opiniones jurídicas que no concurría la agravante de discriminación-por una parte, ciertamente, jamás podría considerarse a la Guardia Civil ni a sus agentes como un colectivo vulnerable, discriminado o marginado, en los términos requeridos para entender concurrente tal agravante; por otra, ya se había considerado que se trataba de agentes al calificar los hechos como atentado-. Ni la de abuso de autoridad,tal como se produjeron los hechos y porque es difícil de comprender este agravante en el delito de atentado a la autoridad.

Es evidente que el caso Altsasu no ha terminado. No lo ha hecho desde el punto de vista de su recorrido judicial, pues es claro que continuará en el Tribunal Constitucional y, en su caso, en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, según anuncian las defensas. Tampoco ha terminado, desgraciadamente, para las personas condenadas, que deberán seguir en prisión un tiempo relevante, ni para sus seres queridos. Y tampoco ha terminado para una gran parte de la ciudadanía navarra y de toda Euskal Herria que, amplia y diversa, sigue reclamando justicia. Entiéndase bien: justicia y proporcionalidad, tal como de manera clara y ejemplar se ha expresado reiteradamente en las calles de la localidad, sin apelar jamás a la impunidad o a la absolución, sino asumiendo lo incorrecto e injusto de los hechos enjuiciados, pero pidiendo-exigiendo legítimamente-su justo castigo, con independencia de lo que, también legítimamente,se haya solicitado en el ejercicio del derecho de defensa  en el proceso judicial.

Seguramente tampoco ha terminado para los agentes agredidos y sus parejas, que han tenido, como es debido y esperado, apoyo institucional y que, en lo personal, merecen todo el respeto y comprensión. Pero ello tampoco remata la cuestión política que también se agita en este caso, que es el de la presencia de la Guardia Civil en Euskadi y Navarra, que deberá resolverse también políticamente, cuestión que he dejado para el final y de manera marginal para evitar mezclarla con la cuestión prioritaria.

*Colectivo de Víctimas del Terrorismo en el País Vasco.

Nota: el título de esta colaboración juega con el lema “Atsasukoak aske”-los de Altsasu libres”-, que sigue encabezando las críticas ciudadanas a este caso, su tramitación y las soluciones dadas hasta el momento.

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Los acusados en el Caso Alsasua durante su juicio en la Audiencia Nacional. Fuente: EFE.

 

El resultado devastador de las sanciones de Estados Unidos a Venezuela.

Entrevista al economista Jeffrey Sachs.

Las sanciones de los Estados Unidos han devastado Venezuela y han matado a más de 40.000 personas desde 2017.

Amy Goodman

Democracy Now.

Traducido del inglés para Rebelión por J.M.

Un nuevo informe del Center for Economic and Policy Research elaborado por los economistas Jeffrey Sachs y Mark Weisbrot afirma que más de 40.000 personas han muerto en Venezuela desde 2017 como resultado de las sanciones de los EE.UU. El informe examina como las sanciones de EE.UU redujeron la disponibilidad de alimentos y medicamentos en Venezuela y han aumentado la enfermedad y la mortalidad. Hablamos con Jeffrey Sachs en nuestro estudio de Nueva York. En el informe escribe “las sanciones estadounidenses apuntan deliberadamente a destruir la economía de Venezuela y, por lo tanto, llevar al cambio de régimen. Es una política infructuosa, despiadada, ilegal y fallida, que causa graves daños al pueblo venezolano.

Mucho se ha utilizado en contra de la presidencia de Maduro, diciendo que ha llevado al país a un punto muerto económico. Haces un análisis diferente, Jeffrey Sachs.

Jeffrey Sachs: Bueno, no es un estancamiento económico. Es un completo colapso económico, una catástrofe para Venezuela. Hubo una crisis, sin duda, antes de que Trump asumiera el cargo, pero la idea de su Administración, desde el principio, ha sido derrocar a Maduro. Eso no es una hipótesis. Trump fue muy explícito en las discusiones con los presidentes de América Latina, donde les preguntó: “¿Porque los Estados Unidos no deberían invadir?”, dijo ya en 2017. Así que la idea de la Administración de Trump ha sido derrocar a Maduro desde el principio. Bueno, los líderes latinos dijeron: “No, no es una buena idea. No queremos una acción militar.”. Desde entonces, el Gobierno de los Estados Unidos ha estado tratando de estrangular la economía venezolana.

Comenzó con sanciones en 2017 que impidieron, esencialmente, que el país accediera a los mercados de capital internacionales y que la compañía petrolera reestructurara sus préstamos. Eso puso a Venezuela en una hiperinflación. Fue el colapso total. Las ganancias del petróleo que se utilizan para comprar alimentos se desplomaron. Fue entonces cuando la crisis social y humanitaria se salió de control Y luego, en este año, con esta idea-muy ingenua, muy estúpida, en mi opinión-de un autoproclamado presidente que fue coreografíado por los Estados Unidos muy,  muy cerca, otra ronda de sanciones aún más estrictas. En esencia, se confiscaron las ganancias y los activos del Gobierno venezolano.

Ahora Venezuela está en una completa catástrofe, en gran parte provocada por los Estados Unidos deliberadamente, creando un sufrimiento masivo y generalizado. Sabemos que hay hambre. Sabemos que hay una increíble escasez de suministros médicos. Estados UNidos está en una estrategia del todo o nada. Lo que Estados Unidos , lo que Trump simplemente no entiende y lo que Bolton, por supuesto nunca no acepta, es la idea de las negociaciones. Es un intento de derrocamiento. Es muy crudo. No funciona. Y es muy cruel, porque está castigando a 30 millones de personas.

Amy Goodman: ¿Cómo se llegó al número de 40.000 muertos como resultado de estas severas sanciones de los EE.UU.?.

Jeffrey Sachs: No quiero que nadie  piense que hay precisión en estos números. Sin embargo, y para ser sincero, lo cierto es que hay una catástrofe humanitaria causada deliberadamente por los Estados Unidos y que yo diría que son sanciones ilegales.

Amy Goodman: ¿Por qué?.

Jeffrey Sachs: ¿Por qué están haciendo eso?. Esta es la política exterior normal del ala derecha de los Estados Unidos, nada varía. Esta es la misma política exterior que vimos en toda América Latina en el siglo XX. Es la misma política exterior que vimos catastróficamente en el Medio Oriente. Este es Bolton. Es la idea de la diplomacia de Bolton, la idea de Trump de la diplomacia: golpeas a alguien en la cara, aplastas a tu oponente. Intenta lo que puedas para conseguirlo. Y, Amy, nunca funciona. Sólo lleva a la catástrofe.

Amy Goodman: Quiero traer de vuelta a esta conversación a Miguel Tinker Salas, profesor de Pomona College. Mientras se llevaba a cabo estas protestas, o ese intento de golpe de Estado en Venezuela, en Honduras hubo protestas masivas contra la privatización así como grandes manifestaciones en París. Ciertamente pienso que no tienen el mismo tipo de cobertura.

Miguel Tinker Salas: Por supuesto que no. Y la realidad de lo que está pasando en Honduras es fundamental. Tienes el hecho de la privatización. Tienes despidos de doctores, profesores y maestros. Protestas  masivas en Tegucigalpa y en las principales ciudades. Y toda la atención está en Venezuela. Y lo mismo está ocurriendo en otros contextos, en América Central con la inmigración que está sucediendo como resultado de fallidas políticas estadounidenses. Como dijo el colega anteriormente, la realidad es que esto  se intentó en otros lugares. El cambio de régimen que se está probando en Venezuela ha sido probado en otras partes de América Latina y ha conducido a una crisis humanitaria en toda América Central: Honduras, Guatemala, El Salvador,en  México hasta hace muy poco. Así que, una vez más conocemos la fórmula. Sabemos que no produce el cambio que la gente quiere, lo que hace es agravar las condiciones para la mayoría de la población. Así, en el caso de Venezuela se exacerban errores cometidos por la Administración de Maduro que ahora se ven maximizados por las sanciones y que afectan a las personas y a la población del país en su totalidad.

Amy Goodman: Hemos estado mostrando, para nuestra audiencia de radio, un vídeo solo para informarles, de las lágrimas de personas en París y Honduras en este momento. Por supuesto Honduras es un aliado de los Estados Unidos. No estamos recibiendo tanta cobertura de esto. Finalmente quise preguntarle a Jeffrey Sachs sobre este tema que plantea el castigo colectivo y decir que el castigo se transforma en colectivo sobre una población civil, tal como describen las convenciones internacionales de Ginebra y La Haya, de las cuales Estados Unidos es signatario.

JEFFREY SACHS: Y yo diría, también de la OEA, que prohíbe explícitamente este tipo de acción hostil contra otro país. Ahora se imponen sanciones estadounidenses para derribar gobiernos en todas partes. De manera similar, ayer en Irán un gran anuncio del colapso de la economía iraní y el FMI lo atribuyó a las sanciones de Estados Unidos. Entonces, esto es lo que la Administración Trump está tratando de hacer también con respecto a Nicaragua. Trump anunció ayer el bloqueo total de Cuba si los cubanos no despiertan. Es pura intimidación. Está completamente en contra del derecho internacional. Causa estragos. Ya es bastante difícil lograr el progreso económico, pero cuando los Estados Unidos utilizan su poder político para quebrar a otros países, los resultados pueden ser absolutamente devastadores.

Y lo vemos en Venezuela, que fue la patata que empujó a este país a este catastrófico declive en la espiral de la hiperinflación. En nuestra prensa siempre se atribuye a Maduro, pero la gente ni siquiera ve y entiende como los Estados Unidos tienen los instrumentos de sanciones que bloquean el acceso a los mercados financieros impidiendo que las empresas cumplan sus obligaciones,bloquean el comercio y confiscan los activos que son propiedad del Gobierno venezolano con el fin de crear este tipo de crisis, porque la idea es, si el dolor es suficiente, según el pensamiento de personas como Bolton, entonces habrá un derrocamiento militar. Así que están tratando de crear un desastre absoluto.

Bueno, estas políticas neoconservadoras crean un desastre, pero ni siquiera logran los objetivos políticos de estas personas desagradables como Bolton. No es que sean efectivos y desagradables, sino completamente ineficaces y totalmente desagradables al mismo tiempo. Pero el Congreso en nuestro país no mira nada. No hay supervisión en absoluto. Y en las instituciones internacionales como el FMI o el Banco Interamericano de Desarrollo, la gente tiene miedo de decir la verdad, que es este matón de los Estados Unidos-especiamente con el tipo de presidente que tenemos ahora-nadie quiere hablar de los hechos obvios, de cuanto daño hace, de cuantas vidas se están perdiendo, cuánto sufrimiento se está causando, cuantos refugiados se están creando deliberadamente. Y luego, por supuesto, tienes al New York Times u otros más diciendo a rajatabla que es Maduro, porque ni siquiera ven el proceso obvio.

AMY GOODMAN: Y ustedes, los líderes demócratas, también, en el Congreso diciendo lo mismo. Y así, vamos a pasar ahora mismo a un demócrata en el Congreso. Queremos agradecer a Jeffrey Sachs, un economista líder, director del Centro para el Desarrollo Sostenible de la Universidad de Columbia. Uniremos a su informe que publicó con el Centro de Investigación Económica y Política titulado “Sanciones económicas como castigo colectivo: el caso de Venezuela”. Y, Miguel Tinker Salas, gracias por acompañarnos, profesor en el Poloma College en California.

Para una información más completa referente también a otros países:

https://www.rebelion.org/noticia.php?id=257478

 

El Gran Miedo. Una nueva interpretación del Terror en la Revolución Rusa. (James Harris). Un ensayo que analiza las causas del carácter paranoico del régimen soviético al tiempo que rebate tópicos establecidos.

He disfrutado notablemente con la lectura de un magnífico ensayo titulado El Gran Miedo. Una nueva interpretación del Terror en la revolución rusa (James Harris, Ed. Crítica). Aunque en mi opinión, el subtítulo es incorrecto, pues donde pone En la revolución rusa, debería poner  En el régimen soviético. Pues el carácter “paranoico” y la visión conspirativa del mundo fueron una constante  a lo largo de toda la historia del régimen  soviético. Y es que es precisamente, sobre este asunto, sobre lo que trata este ensayo. Ensayo, que es de una gran trascendencia, pues viene ni más ni menos que a rebatir toda la historiografía  tradicional publicada en Occidente tanto durante la Guerra Fría como después, acerca de las purgas estalinistas, lo que se llama habitualmente como período del Gran Terror (1936-1938).

La visión de los hechos que siempre se nos ha mostrado es la de que Iosif Stalin, para consolidar su poder absoluto o su dictadura personal, recurrió al terror masivo contra miembros y dirigentes de su propio Partido. Es decir, sería todo producto de una mente calculadora y cruel, y responsabilidad de una única persona.

Este ensayo desmonta con buenos argumentos ese tópico. El poder personal de Stalin, su dictadura, ya estaba plenamente consolidada desde al menos, 1928. No era necesario recurrir al Terror. James Harris nos muestra que el miedo que Stalin y la gran mayoría de la cúpula bolchevique tenían a conspiraciones tanto exteriores como interiores,fue lo que desembocó en el Gran Terror.  El régimen soviético se sabía sólo frente al resto de la Comunidad Internacional, formada toda ella por países capitalistas o al menos, hostiles al comunismo. Y es que, hasta 1945, la URSS fue el único país comunista de la Tierra. Eso, y el hecho, de que durante la Guerra Civil Rusa, los bolcheviques tuviesen que luchar en muy diversos frentes, y ellos solos contra múltiples enemigos-incluyendo una coalición de ejércitos de potencias extranjeras enviados en apoyo de los ejércitos blancos- desarrolló una desconfianza innata entre los dirigentes del Partido.

Los hechos que ocurrieron- el asesinato de Kirov en 1934, los procesos de Moscú, las ejecuciones de cientos de miles de personas,etc- son indiscutibles. Lo que era erróneo era la interpretación que hasta ahora se había dado de las causas de todo esto. Tras leer este ensayo, documentales como el que sobre Stalin se emitió en  la serie La evolución del Mal, resultan insostenibles y ridículos. Uno de los tópicos que desmonta Harris es que Stalin estaba detrás del asesinato de Kirov. De que le mató para quitarse a un peligroso rival de en medio, por un lado, y para poder comenzar sus purgas contra los sospechosos de haber planeado ese asesinato. Lo cierto es que el asesinato de Kirov pilló completamente desprevenido a Stalin, y reforzó sus convicciones de que el régimen estaba cercado por conspiraciones, tanto por el enemigo exterior-Francia, Polonia,Japón,etc- como por el enemigo interior-zaristas y trostkistas, sobre todo. Harris consigue desmontar esa descripción de Stalin en que este aparece como un villano de tragedia shakesperiana y nos indica la causa de la inseguridad y miedo extremos de quienes dirigían el PCUS. Y es que , citando al propio Harris :

El Estado era sumamente poderoso, pero tenía la impresión de que era débil. En el otoño de 1936, el régimen de Stalin pensaba que la invasión de la URSS era inminente -en 1927, también lo había pensado y entonces faltaban todavía seis años para que Hitler alcanzase el poder en Alemania- y al mismo tiempo consideraba que el régimen estaba asediado por conspiraciones múltiples e interconectadas que podían, en caso de que estallara la guerra, desencadenar la derrota, poner fin a la revolución y restaurar el capitalismo. Stalin y su círculo íntimo creían que para la supervivencia del régimen, la quinta columna dentro del país debía ser eliminada.

El goteo de las informaciones de los servicios de inteligencia acerca de las potencias extranjeras, material de vigilancia y demás informes que cruzaban el escritorio de Stalin, creó un cuadro creíble, convincente y completo de un peligro mortal, pero era profundamente engañoso. Las formas en que la información se obtenía-a menudo bajo tortura- y procesaba, sirvieron para exagerar las amenazas a las que el régimen se enfrentaba. Los dirigentes soviéticos eran reacios a aceptar que que tales peligros podían desvanecerse o tornarse insignificantes. Los encargados de obtener la información desarrollaron un interés profesional en encontrar “enemigos”, y en ese proceso, los servicios de inteligencia terminaron haciéndose eco y reforzando las ideas preconcebidas de la cúpula bolchevique.

Stalin no era un paranoico, al menos no en el sentido clínico del término. Su círculo íntimo compartía su manera de reaccionar ante los informes que recibía. Ni Stalin ni muchos de sus colegas aceptaron jamás que la causa principal de la corrupción oficial,  la duplicidad de funciones,  los problemas económicos y la resistencia popular, estaban mucho más en el propio sistema que en las acciones de supuestos agentes de la contrarrevolución.

Este libro rebate la versión ampliamente difundida y oficializada en Occidente de que el Gran Terror de 1936-1938 se llevó a cabo por parte de Stalin con el propósito de afianzar su dictadura personal. De hecho, tuvo el efecto contrario. El “gran miedo” hizo que el sistema soviético fuera casi ingobernable, haciéndolo mucho más vulnerable a la invasión extranjera”.

En resumen, un excelente ensayo que explica las verdaderas causas de la política genocida de Stalin contra  los más variados sectores sociales de la URSS,- pues el Gran Terror, afectó no sólo a miembros del Partido, sino también a miembros de la Administración y del Ejército, directores de fábricas, ingenieros u obreros -y que supone una lectura de lo más entretenida y enriquecedora. Muy recomendable para todos los interesados en temas políticos del Siglo XX.

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Voroshilov, Molotov, Stalin y Yezhov. Este último  fue jefe de la temida policía política, el NKVD, símbolo del terror comunista. Él, temible y cruel verdugo, terminó siendo víctima del implacable sistema de purgas. Fue purgado, juzgado y en 1940, finalmente ejecutado junto con otros varios cientos de individuos considerados como “enemigos del pueblo”.

 

El otro lado del paraíso polinesio. Situación de colonialismo y radiación nuclear.

Frente a la imagen idílica que nos venden siempre de la Polinesia, hay que preguntarse como es realmente la vida y la situación de los propios polinesios y no la de los flamantes turistas del Primer Mundo que viajan allí. Poca gente sabe o se ha planteado que la región conocida como Polinesia sigue siendo a día de hoy uno de los pocos lugares del mundo sin descolonizar. Francia se niega a permitir que los habitantes del archipiélago del Pacífico puedan decidir su destino. Tampoco se sabe que la radiación nuclear de algunas zonas de la Polinesia es todavía mayor que la de Chernobyl. Eso se debe a las pruebas nucleares francesas. En fin, aquí tienen un interesante artículo que habla sobre esto, y también una biografía de Pouvana a Oopa, el líder de la Resistencia polinesia frente al colonialismo francés. Y piensenlo dos veces antes de viajar de vacaciones a Polinesia. Puede que vuelvan con un cáncer irreversible por estar en contacto con radiaciones nucleares.

http://rebelion.org/noticia.php?id=241949

https://fr.wikipedia.org/wiki/Pouvanaa_Oopa

Imágenes turísticas de Tahití.

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Pouvana.a Oopa (1.895-1.977), líder de la Resistencia polinesia.

 
 

Sobre el asalto del PP a RTVE y acerca de películas y series que no permiten que veas.

Aquí traigo dos artículos muy reveladores sobre la relación del PP con RTVE. En el primero se muestra el asalto a esa cadena tomándola bajo su control de modo descarado y convirtiéndola en un órgano de propaganda y en un instrumento de manipulación, tanto bajo el Gobierno de Aznar como ahora con el de Rajoy. El segundo artículo expone de forma bastante breve, un grupo de series y películas que RTVE se ha negado a emitir desde que Mariano Rajoy llegó a la Moncloa por primera vez tras las elecciones generales del 20 de noviembre de 2.011. Está bastante claro que la no emisión de esas películas y series tiene que ver con que estas tratan sobre unos temas históricos que al PP le da pánico abordar y además con un punto de vista opuesto al que ellos tienen. Y no hay cosa que más miedo le dé al PP que el pluralismo ideológico y el liberalismo cultural. Pues ellos, consideran a los discrepantes o disidentes con sus “verdades oficiales” como un peligro a combatir. Como voces a las que acallar.

http://ctxt.es/es/20171108/Politica/16099/RTVE-PP-manipulacion-hundimiento-audiencias-Consejo-de-Informativos.htm

http://www.publico.es/culturas/censura-tve-peliculas.html

Más información en:

http://bluper.elespanol.com/noticias/46-casos-manipulacion-censura-telediarios-tve-solo-tres-meses

https://www.infolibre.es/noticias/medios/2017/06/19/tve_mantiene_republica_nevera_66596_1027.html

http://www.publico.es/sociedad/consejo-informativos-tve-tve-hay.html

https://www.infolibre.es/noticias/medios/2017/08/10/tve_perpetro_casos_manipulacion_censura_entre_abril_junio_68527_1027.html

 

Una interesante entrevista que desmonta la falacia de la teoría de los hackers rusos.

Aquí les dejo una entrevista del periodista Carlos del Castillo a Renata Ávila,abogada de la World Wide Web Foundation en la que se demuestra que la teoría de la existencia de la injerencia rusa por medio de hackers en Cataluña es una falacia para inventarse un enemigo exterior y confundir y mentir a la gente, a la vez que funciona como cortina  de humo para evitar que en los medios aparezcan temas incómodos para el poder. Por último, la teoría de los hackers rusos (y últimamente venezolanos) sirve como excusa para seguir llevando a cabo mecanismos represivos en Internet y las redes sociales, y criminalizar y castigar a la disidencia. Ya verán como dentro de poco, no sólo habrá en los periódicos de papel noticias sobre hackers rusos y venezolanos. También las habrá sobre hackers iraníes y chinos. Es decir, siempre de los países que no se pliegan a las exigencias de las oligarquías de USA y la UE. Al tiempo.

http://www.publico.es/actualidad/entrevista-renata-avila-teoria-hackers-rusos-pais-busca-demonizar-activismo-digital.html

Más información en:

http://www.publico.es/politica/teoria-conspiracion-hackers-rusos-venezolanos-enemigo-forma-simulacion.html

http://kaosenlared.net/mariano-rajoy-rusia-culpable/