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Archivo de la categoría: Genocidio

La política de tierra quemada de la Italia fascista en Etiopía (1.935-1.941).

Hoy hablaré sobre uno de los episodios más olvidados de los años 30: la conquista y anexión de Etiopía por Italia, en la época del fascismo. El imperialismo italiano es un fenómeno muy poco conocido y en cuanto al fascismo y los crímenes que cometió han quedado totalmente olvidados y desplazados por el nazismo y sus horrores. La gente ya ni recuerda el emblema fascista,- el fascio-, mientras que todo el mundo sabe reconocer la esvástica. Creo que es interesante recuperar aquellos trágicos años en que la siempre desgraciada Etiopía sufrió en sus carnes la brutalidad con que el dictador de una potencia de segunda se empleó para poder consolidar un mini-Imperio, que satisfajera la nostalgia por un amplísimo Imperio Romano que nunca volvería. Etiopía fue la primera víctima propiciatoria del expansionismo nazi-fascista, el primer cordero sacrificado a la voracidad del fascismo por las cobardes, mezquinas y calculadoras democracias occidentales. Una politíca de apaciguamiento, cuyas siguientes víctimas serían España (1.936-1.939), Austria (1.938), Checoslovaquia (1.939) y Albania (1.939).

Italia llevaba años preparándose para invadir Etiopía. Prueba de ello era que desde 1.930, el Gobierno fascista había ido envíando en secreto gases tóxicos,- que luego emplearía de manera bastante indiscriminada,- a su colonia Eritrea, fronteriza con Etiopía. Estas armas químicas, y especialmente, el gas mostaza serían utilizadas durante la conquista del país africano que comenzaría en octubre de 1.935 y concluiría en junio del año siguiente. Lo peor de todo, es que las armas químicas se siguieron utilizando una vez se había rendido el ejército etíope y había finalizado por tanto, la campaña militar. Las armas químicas se utilizaron para destruir el modo de vida etíope, que era fundamentalmente campesino, pues se destruyeron o se dejaron inservibles, manantiales y lugares de pastos, lo que generó inevitablemente la extensión del hambre por la nación. A la gente se la internó en campos de concentración y ningún sector o estamento social se libró de las ejecuciones masivas, ni siquiera los niños. Durante los pocos años que Etiopía estuvo bajo mandato italiano, fueron asesinadas tanto por ejecuciones como por armas químicas, como por efecto de la hambruna,un mínimo 200.000 personas. Finalmente, en mayo de 1.941, las tropas británicas derrotaron a las italianas, expulsándolas del país, y terminando con el efímero y brutal sueño imperial de Benito Mussolini.

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Destacamento italiano en Etiopía.

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Víctimas mortales del bombardeo aéreo italiano sobre la localidad etíope de Dolo.

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Etíopes ahorcados por las tropas italianas.

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Soldados italianos junto a cadáveres etíopes.

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El mariscal Rodolfo Graziani (1.882-1.955), conocido como El Carnicero de Etiopía por las masacres que llevó a cabo en ese país. También en Libia cometió salvajadas. En Etiopía, entre otras atrocidades, dio la orden de asesinar a los monjes coptos del antiguo monasterio de Debre Libanos y a un gran número de peregrinos que habían viajado allí para celebrar el día de la fiesta del santo fundador del monasterio.

Fuente: Jesús Hernández, historiador y periodista. Revista Muy Interesante. Especial Muy Historia, nº 83.

Más información en : http://www.forosegundaguerra.com/viewtopic.php?t=16980

 ethiopiko.org/Ethiopia/Historia/cap15/cap15.html

 
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Publicado por en enero 24, 2017 en Genocidio, II. Guerra Mundial.

 

Timor Oriental, los militares indonesios y la complicidad de EE.UU.

Timor Oriental es la mitad de una isla ubicada en el Océano Pacífico que durante siglos fue una colonia portuguesa. La otra mitad de la isla pertenece a Indonesia, país que siempre tuvo la obsesión de anexionarse Timor Oriental, pues siempre lo consideró parte integra de su territorio. Timor Oriental consiguió la independencia respecto de Portugal en 1.975, pero tan sólo unos pocos días después, fue invadido por el ejército indonesio.. Indonesia mantuvo ocupado y sometido mediante un régimen de terror a Timor Oriental durante casi un cuarto de siglo, hasta 1.999, en que se celebró un referéndum de autodeterminación que dio una aplastante victoria a la opción independentista (78,5%). Este referéndum  se llevó a cabo bajo la supervisión y patrocinio de las Naciones Unidas. Durante los casi 25 años de ocupación militar indonesia, los habitantes de Timor han vivido bajo un auténtico infierno.

Tras la independencia de Portugal, la principal fuerza política fue el Frelitin o Frente de Liberación de Timor Oriental, un movimiento de izquierda, cuya base popular abarcaba desde la Iglesia Católica hasta los estudiantes occidentalizados y en ocasiones leninizados que habían regresado de la madre patria (Portugal) con ideas revolucionarias.

El 7 de diciembre de 1.975, Indonesia invadió el país. Pocas horas antes, el Presidente de Estados Unidos, Gerald Ford había visitado acompañado de su Secretario de Estado, Henry Kissinger, Yakarta, la capital indonesia, donde conoció y aprobó la invasión planeada por su alíado, el dictador indonesio, el general Alí Suharto. Pocas horas antes de la invasión, Ford y Kissinger daban por concluida la visita, volando hacia Hawai.  Estados Unidos era el principal suministrador de armas a Indonesia y además consideraba al país asiático un estado-cliente, con lo cual no es de extrañar la complicidad de ambos países. También hay que considerar que Suharto fue puesto en el poder gracias a un Presidente estadounidense, Lyndon B. Johnson para que mantuviera a Indonesia dentro del perímetro de influencia norteamericano. Ya que Suharto había sido fiel a los intereses de Washington exterminando (literalmente) a la izquierda indonesia, no estaba de más devolverle el favor permitiéndole que invadiera una pequeña isla del Pacífico, donde además gobernaba un movimiento, que por su carácter izquierdista y anticolonialista, no gustaba nada a la Administración Ford-Kissinger.

Cuando Ford y Kissinger aterrizaron en Hawai, ya se había producido la invasión, y los periodistas les preguntaron su opinión respecto al tema, a lo que contestaron diciendo que les preocupaba la violencia y que esperaban que el asunto se resolviera pacíficamente. Es decir, un comunicado de los más contradictorio e incoherente. Pero, se les veía mucho el plumero, porque estando ambos todavía en Yakarta, Kissinger había declarado que en ningún caso reconocería un Timor gobernado por el Frelitin, al tiempo que comprendían las reivindicaciones territoriales indonesias sobre Timor. Más claro que el agua.

L-R Kissinger, Suharto, unknown, Ford, Dec 6, 1975

Kissinger (de espaldas y con gafas) hablando con Suharto. En el sillón de enfrente, sonriente, Gerald Ford.

Gerald Ford y Henry Kiisnger comentando los pormenores de la operación.

El problema fue que los militares indonesios actuaron con una política de represión tan inhumana que pusieron en una situación enormemente embarazosa al tandém Ford-Kissinger. Ellos intentaron eludir la cuestión siempre que se les preguntó por ella. Y desde luego, ambos siguieron autorizando el envío de armas (clandestino, por razones de imagen) a Indonesia en pleno genocidio contra la población timorense.

Al entonces embajador estadounidense en la ONU, Daniel  Patrick Moynihan, le fue encomendada la tarea de que las Naciones Unidas fuesen totalmente ineficientes en cualesquiera medidas que adoptasen contra Indonesia y lo consiguió con creces, pues durante 24 años, Indonesia campó a sus anchas por Timor atemorizando y asesinando a la población. Esta tarea de obstrucción y sabotaje a la ONU por parte de Moynihan le fue encomendada por el Departamento de Estado norteamericano.

En diciembre de 1.978 murió en combate Nicolás dos Reis Lobato, Presidente de la República Democrática de Timor Oriental y del Fretilin. Pese a este golpe, el movimiento de liberación reorganizó sus filas y siguió combatiendo y resistiendo. Según se ha denunciado, la política genocida aplicada por Indonesia en Timor ha costado la vida a un cuarto de la población.

En 1.978, el ejército indonesio reclutó a jóvenes timorenses para enfrentar al pueblo timorés entre sí, pero obedeciendo las consignas del Fretilin, los timorenses se insubordinaron y se incorporaron al Fretilin. En 1.982 el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó una resolución exigiendo el retiro de las fuerzas de ocupación. En 1.983 se firmó un cese de las hostilidades entre Xanana Gusmào, líder del Fretilin, y el coronel Purwanto, jefe del cuerpo expedicionario. El presidente Suharto no reconoció el acuerdo y la guerra de guerrillas continuó.

Guerrilleros del Fretilin, la resistencia timoresa.

En 1.988 Portugal, la antigua potencia colonizadora logró que el Parlamento Europeo y la Comisión Europea adoptasen la tesis de la autodeterminación del pueblo de Timor y la necesidad de alcanzar una solución negociada del conflicto, rechazando la ocupación indonesia.

En octubre de 1.989, la Subcomisión de Derechos Humanos de la ONU aprobó una moción de condena a la ocupación y represión producidas en Timor Oriental por parte de Indonesia. Ese año se había desatado en la isla una creciente movilización popular, sobre todo en la capital, Dili, donde los estudiantes salieron a las calles, incendiaron automóviles y destruyeron las casas de oficiales indonesios.

La entrada de corresponsales extranjeros fue prohibida y Dili quedó aislada del mundo: sus comunicaciones telefónicas con el exterior fueron cortadas y no hubo ninguna representación diplomática.

Desde entonces la represión fue en aumento. En las puertas de los hogares, las familias fueron obligadas a colocar una lista con los nombres de los habitantes. Dicha lista podía ser verificada por las fuerzas de ocupación a cualquier hora del día. Miles de mujeres timorenses fueron esterilizadas de forma compulsiva. En las escuelas fue prohibido el uso del tetum, la lengua oficial de los timorenses. Se aplicó una política de migraciones con el fin de reducir la población nativa en su propio país. Además, se descubrieron fosas comunes con cadáveres que evidenciaban ejecuciones masivas por parte de las fuerzas de ocupación.

Las fuerzas indonesias cometiendo atrocidades.

El 12 de noviembre de 1.991, durante un masivo, pero pacífico cortejo fúnebre que acompañaba al cementerio los restps de un joven estudiante asesinado, el ejército abrió fuego de ametralladoras sobre la multitud, matando a al menos 50 personas y ocasionando inumerables heridos.

Dirigentes de la oposición acusaron a Estados Unidos, Australia, Holanda, Japón y otros países con importantes intereses económicos en Indonesia, de colaborar con Yakarta en minimizar el genocidio y silenciar a la prensa internacional.

A finales de 1.991, se denunció en Portugal que Jakarta y Camberra firmaron un contrato con doce compañías para extraer unos 1.000 barriles de crudo en el mar de Timor. La lista de esas empresas estaba encabezada por la Royal Dutch Shell (capitales británicos y holandeses) y la estadounidense Chevron. Le siguieron seis compañías australianas, la japonesa Nippon Oil y las multinacionales Philiphs Petroleum, Marathon y Enterprise Oil Company. Paralelamente, voceros del Gobierno australiano anunciaron que que no apoyarían la adopción de sanciones contra Yakarta.

Informes de principios de 1.994, provenientes de la isla indicaron que todos los sábados, los familiares de muertos, “desaparecidos” y presos, se reunían en la plaza principal de Dili para rezar y protestar. En noviembre de ese año, unas 100 personas fueron detenidas tras una serie de manifestaciones populares. La tensión prosiguió y un año después, en octubre de 1.995, entre 50 y 100 personas fueron arrestadas tras tres días de disturbios en Dili.

En diciembre de 1.996, el activista exiliado José Ramos Horta y el obispo católico Carlos Filipe Ximenes Belo recibieron en Estocolmo el Premio Nobel de la Paz correspondiente a ese año. Las autoridades indonesias intentaron boicotear la ceremonia, pero el problema de Timor Oriental ganó las primeras planas de la prensa mundial.

Xanana Gusmao, líder del Fretilin, desde 1.978 y Primer Presidente de Timor Oriental tras la independencia (2.002-2.007).

Finalmente y, bajo mandato de la ONU, se llevó a cabo un referéndum de autodeterminación para el 30 de agosto de 1.999, el cual otorgó una aplastante victoria a los partidarios de la independencia. Inmediatamente después, las fuerzas paramilitares pro- indonesias, que tenían el apoyo del ejército de ese país, y los mismos soldados indonesios empezaron una campaña de terrorismo y violencia en represalia por los resultados. Los militares y paramilitares asesinaron a unas 1.400 personas y forzaron a otras 30.000 a desplazarse como refugiadas a Timor Occidental. Además, destruyeron la mayoría de las infraestructuras del país (casas, sistemas de regadío, sistemas de abastecimiento de agua, escuelas y casi toda la red eléctrica). A esto, hay que sumarle la violación de centenares de mujeres y menores.

El 20 de septiembre de 1.999 se desplegaron las tropas de paz de la Fuerza Internacional para Timor Oriental (InterFET), bajo mandato australiano que pacificaron la situación rápidamente. Por todo el mundo, y especialmente en Portugal, Australia y Estados Unidos, diversos activistas presionaron a sus gobiernos para que intervinieran, y el presidente norteamericano Bill Clinton llegó a amenazar a Indonesia, que pasaba una difícil situación económica con retirarle los préstamos del Fondo Monetario Internacional. El Gobierno indonesio no tuvo más remedio que aceptar la retirada de sus tropas y ceder el control de Timor Oriental a una fuerza multinacional.

Desde entonces, Timor Oriental es un país libre. Pero, desgraciadamente es uno de los países más pobres de Asia, sino el que más y por tanto, sigue teniendo enormes carencias. Su principal materia prima siempre ha sido el sándalo.

Es junto con Filipinas, el único país asiático de mayoría católica y el único de habla portuguesa.

Durante el período de ocupación indonesia, fueron asesinados por el ejército indonesio y las milicias musulmanas pro-indonesias, 200.000 timorenses, la cuarta parte de la población del país.

Ningún responsable de estas atrocidades ha sido juzgado ni condenado.

 

Timorenses celebrando la segunda y esperemos que definitiva independencia.

Fuente:

Christopher Hitchens. Juicio a Kissinger.  Crónicas. Anagrama. 2.002.

http://html.rincondelvago.com/timor-oriental.html

Wikipedia

 
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Publicado por en marzo 25, 2016 en Asia Oriental, Genocidio

 

Cien años del Genocidio armenio. Una historia que todos debemos conocer.

El pasado 24 de abril se cumplieron cien años del inicio del Genocidio contra el pueblo armenio a manos del Estado turco. Comenzó en esa fecha con redadas masivas. En dos días fueron detenidos  en Constantinopla (actualmente llamada Estambul) 2.345 personas, entre ellas destacaban los periodistas, abogados, sacerdotes, médicos y escritores. No fue casual que eligiesen las autoridades otomanas a integrantes de estas profesiones, pues representaban a la élite de la cultura y civilización armenia, a la inteligenstia que diríamos ahora. Comenzaba la pesadilla para todo un Pueblo. El 20 de mayo, el Ministro del Interior Mehmed Taalat, del partido nacionalista Jóvenes Turcos, promulga una orden provisional de deportación. El destino de los armenios deportados sería el desierto de Siria. Los bienes de los armenios fueron confiscados por decreto. El Estado turco considera en plena I.Guerra Mundial que los armenios son un enemigo interior a combatir y les echa la culpa de las derrotas militares, los sabotajes, etc. Las poblaciones armenias son acusadas de actos de  traición y separatismo. La estratagema que desarrollaba esta ley era doble. En primer lugar, desviaba la atención de la intención real que era la  del exterminio, pero pretendía sobre todo sentar las bases de la actitud postgenocida de disculpa.

En la cronología del genocidio armenio se pueden observar cuatro etapas, cada una de las cuales corresponde a una metodología diferente en el exterminio de los armenios, y a una clase social específica.

La primera de estas etapas abarca el período de los meses de abril y mayo de 1.915, y se concentra fundamentalmente en el exterminio de las élites y de los militares de origen armenio. Durante estos primeros meses, los turcos procedieron a la limpieza étnica del ejército y la Administración.

La segunda etapa abarca desde abril a junio de 1.915, período durante el cual los Jóvenes Turcos torturaron y ejecutaron a las personalidades locales y a los miembros de los partidos armenios y, de manera general, a todos los hombres válidos y en edad de tomar las armas. Bajo la óptica turca, a comienzos del verano de 1.915, sólo debían seguir con vida las mujeres, los niños y los ancianos. Esta población fue arrojada de la noche a la mañana a los caminos del desierto. Las maniobras turcas eran sencillas: hacer morir al mayor número posible de personas en el curso de esta larga trashumancia a través del desierto y las llanuras del Imperio. Tifus, disentería, agotamiento, hambre  matanzas eran el lote diario de esas trashumancias.

En la tercera etapa, las poblaciones armenias, escoltadas por las fuerzas  turcas y las milicias kurdas y chechenas, sufrían los peores ultrajes. La extorsión a los hombres era habitual, y las violaciones a mujeres, una práctica constante. El sadismo y la crueldad no tenían límite. Todo valía contra la comunidad armenia. Hombres, mujeres y niños eran atados de espaldas y arrojados desde lo alto de los acantilados a as aguas del río. Al menos 100.000 personas murieron durante este período ahogadas en el río Éufrates.

Durante las tres primeras etapas del Genocidio, la política de exterminio estará supervisada por la Organización Especial, la cual ejercía un control total sobre el Gobierno. De hecho, contaba con códigos, fondos, mandos, armas y municiones específicas, funcionando como un Estado dentro del Estado.

En la cuarta etapa, que comienza en julio de 1.915, el Partido Unión y Progreso comienza el envío sistemático a campos de Siria-Irak de los armenios establecidos en Asia Menor, Tracia y Cilicia. Esta última parte del Genocidio afectará a alrededor de 87.000 personas. En el transcurso del mes de septiembre, el Gobierno crea la Subdirección de Deportación de Alepo (Siria), cuya función consistía en liquidar físicamente a los deportados.

Los testimonios y los archivos prueban la existencia de 25 campos de concentración destinados a los armenios, la mayor parte de los cuales estaban situados a lo largo del Éufrates. Los campos armenios se asemejaban a los guetos judíos de Polonia, Ucrania y Bielorrusia durante la II. Guerra Mundial: antecámaras de la muerte y/o vastos cementerios. A los armenios allí deportados se les hacía morir de hambre, sed, congelación por frío o lluvias, falta de atención médica o por los ataques de tribus salvajes que vivían en las zonas cercanas a los campos.Ejemplos de esto que estoy narrando son que cuando nevaba o llovía, los centros de internamiento, se transformaban en auténticos lagos donde las tiendas flotaban sobre el hielo y el agua; los deportados tenían que conseguir ellos mismos su comida entre las tribus locales que les eran hostiles, lo que no era nada fácil ( algunos días había unas 700 defunciones a causa del hambre); la gran mayoría no tenían abrigos equipados para el frío, la nieve y la lluvia. La extrema dificultad para conseguir alimentos llevó a numerosos casos de canibalismo; numerosas madres cocieron a sus bebés o los vendieron por un trozo de pan a las tribus nómadas.

Los cadáveres se amontonaban cerca de las tiendas o la entrada del campo, por la sencilla razón de que ya no había personas válidas para enterrarlos. Estos cadáveres en descomposición favorecían la aparición de epidemias.

Los turcos reservaron para el final del exterminio a 2.000 huérfanos de la ciudad de Zor. Mantenidos en condiciones espantosas, estos sólo habían logrado sobrevivir gracias a su astucia. Todos estaban cubiertos de llagas abiertas llenas de gusanos y, para sobrevivir, tenían que buscar su comida en los desperdicios y en los excrementos de los animales.  Algunos de estos huérfanos fueron dinamitados en los vagones de tren donde fueron encerrados, otros fueron quemados vivos.

El genocidio armenio se produjo en un lapso de tiempo relativamente corto, de abril de 1.915 a junio de 1.916. Durante ese período fueron asesinados 1.200.000 armenios por parte del Estado turco. El resto sólo sólo logró sobrevivir gracias a la buena suerte o huyendo a Europa unos y a Rusia otros. En total, el 50% de la población de Armenia fue exterminada. Proporcionalmente, es uno de los mayores genocidios de la Historia.

Turquía sigue sin pedir perdón ni reconocer el Genocidio. Hoy día, en Turquía, mencionar el Genocidio armenio supone un delito de traición al Estado y a la Patria e ir a la cárcel. En fin,¿ que se puede esperar de Turquía?, el país con mayor número de periodistas encarcelados del planeta y uno de los que más páginas webs prohíben. Es también, uno de los países que más reiteradamente aparecen en los informes de organizaciones de derechos humanos, por violarlos sistemáticamente. Eso sí, es miembro de la OTAN, alíada de Occidente y seguimos negociando para que algún día pueda entrar en la UE.  Turquía sigue violando los derechos del Pueblo Kurdo al que mantiene en la postración y miseria permanentes. Turquía ha asesinado desde la época de Attaturk (1.923-1.938) hasta nuestros días a como mínimo 70.000 kurdos, de los cuales más de la mitad  a manos del propio Attaturk. Y la forma en que Attaturk los mató a muchos de ellos, fue tremenda:  gaseándolos con armas químicas. Eso sí, nos siguen pintando a Attaturk como un gran modernizador y un estadista extraordinario.

Bueno, esta es Turquía, la nación de la que tanta propaganda nos hacen los medios occidentales.

Imagenes de esqueletos de las victimas de las matanzas de armenios en Turquía

Fuente: Los campos de la muerte. Cien años de deportación y exterminio. Joel Kotek y Pierre Rigoulot. Salvat Contemporánea. 2.000

http://www.genocidioarmenio.org

 

 
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Publicado por en diciembre 2, 2015 en Genocidio

 

La Guerra Filipino-Estadounidense. Lo que no se enseña en los manuales de Historia de EE.UU., porque no interesa.

La Guerra Filipino-Estadounidense , la primera Guerra de Liberación Nacional del siglo XX, fue un conflicto acaecido entre entre Filipinas (que por aquél tiempo aspiraba a la completa y real independencia) y el Ejército usurpador e invasor de Estados Unidos. Comenzó el 4 de febrero de 1.899 y terminó el 16 de abril de 1.902.

El Gobierno estadounidense había asegurado a los rebeldes filipinos que su único interés residía en derrotar a España, y de paso, ayudar a los filipinos a conseguir la independencia. El Presidente estadounidense McKinley había declarado públicamente que la anexión de las Filipinas, “habría sido, de acuerdo con nuestro código moral, una agresión críminal”. Pero, tras la derrota española en la Guerra Hispano-Estadounidense, los EE.UU. se volvieron contra los filipinos, y se apoderaron de Filipinas, convirtiéndola en una colonia estadounidense.

McKinley explicaría que los filipinos eran incapaces de autogobernarse , y que Dios le había indicado que no podían hacer  otra cosa que educarlos y cristianizarlos, a pesar de que las Filipinas ya habían sido cristianizadas por los españoles a lo largo de varios siglos.

William McKinley (1.843-1.901), Presidente de Estados Unidos y opresor del Pueblo filipino, al que engañó con malas artes. Fue asesinado por un anarquista. No merecía un final mejor.

En diciembre de 1.898, Estados Unidos adquirió Filipinas y otros territorios de España por la suma de 20 millones de dólares, mediante el Tratado de París. sin embargo, los filipinos que ya habían declarado la independencia el 12 de junio, se opusieron a los términos del tratado. El 14 de agosto de 1.898, una tropa formada por 11.000 soldados, fue enviada a ocupar las islas.

El 1 de enero de 1.899, el Presidente títere Emilio Aguinaldo fue investido. Había sido llevado a Filipinas por la marina estadounidense. La tensión entre los soldados filipinos y estadounidenses fue en aumento. Según el Presidente estadounidense McKinley, los rebeldes filipinos estaban atacando Manila y eso justificaba el declarar la Guerra a Filispinas.A pesar de que el Presidente Aguinaldo en un primer momento había sido un títere de Estados Unidos, pronto perdió la confianza del gigante del norte y fue capturado por los norteamericanos.

Emilio Aguinaldo (1.869-1.964).

 

Ante estos hechos, Macario Sacay asumió la Presidencia filipina, pero en 1.906, fue engañado por el “Gobernador” estadounidense con una falsa oferta de amnistía y la promesa de un puesto en la proyectada Asamblea Nacional (en un marco republicano democrático). Sin embargo, él y sus guerrilleros fueron ahorcados por orden del Gobernador el 13 de septiembre de 1.907.

Macario Sakay (1.870-1.907).

Durante la contienda, murieron 20.000 militares filipinos y 4.234 estadounidenses. Pero lo más importante, fue que el número de civiles filipinos que perecieron como consecuencia directa de los enfrentamientos armados entre ambos ejércitos, sobrepasó el 1.000.000 de personas. Es decir, más del 10% de la población total de Filipinas, que entonces estaba en unos 9.000.0000. de personas. Por estas razones, estos hechos son también conocidos como el Genocidio Filipino.

Soldados estadounidenses en el Puerto de Manila (1.899).

La quema de aldeas, la tortura y las violaciones por parte del ejército estadounidense también fueron frecuentes. Otros actos habituales en las tropas estadounidenses fueron la quema de iglesias, la profanación de cementerios y la ejecución de prisioneros. Una de las torturas preferidas de los invasores estadounidenses era la cura de agua, que consistía en obligar al prisionero a beber enormes cantidades de agua, hasta que moría por colapso. Esta técnica, ya había sido usada habitualmente por la Inquisición durante siglos. El país de la Libertad y la Democracia usaba los métodos de la Inquisición para implantar el colonialismo más racista, explotador y abyecto que se pueda uno imaginar.

 

Filipinos masacrados por las tropas estadounidenses.

Tras la derrota, Filipinas se convirtió en una colonia de Estados Unidos, que implantó por la fuerza su “cultura” e idioma en el archipiélago. Finalmente, el 4 de julio de 1.946, tras la II. G.M., Estados Unidos concedió a Filipinas una independencia más formal que real.

 

Tropas estadounidenses posan orgullosas junto a los cadáveres de los campesinos filipinos a los que acaban de asesinar.Así funciona la lógica del capitalismo y el imperialismo.

 

Alto mando militar estadounidense en Cavite, Filipinas.

 

Soldados filipinos preparados para entrar en combate.

Fuente: Wikipedia. Guerra Filipino-Americana.

 
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Publicado por en octubre 8, 2014 en Asia Oriental, Genocidio

 

La ocupación soviética de los países bálticos. Un episodio brutal bastante olvidado.

Inmediatamente después de la anexión de las regiones que habían pertenecido a Polonia, y conforme a los acuerdos establecidos con la Alemania nazi, el Gobierno soviético convocó en Moscú a los jefes de los Gobiernos estonio, letón y lituano, y les impuso “tratados de asistencia mutua”, en virtud de los cuales estos países “concedían” bases militares a la URSS. Inmediatamente después, 25.000 soldados soviéticos se instalaron en Estonia, 30.000 en Letonia y 20.000 en Lituania. Estos efectivos superaban ampliamente a los de los ejércitos de estos países, que todavía eran formalmente independientes. El jefe de la NKVD (la policía política soviética, futura KGB), Lavrenti Beria dio la orden de extirpar a todos los elementos antisoviéticos y antisociales de estos países. Desde entonces, la policía soviética multiplicó los arrestos de los oficiales, los funcionarios y los intelectuales considerados poco “seguros” en relación con los objetivos últimos de la URSS. En junio de 1.940,  varios centenares de miles de soldados soviéticos ocuparon los países bálticos. Stalin envió a las capitales de los países bálticos a sus representantes encargados de emprender la sovietización de las tres repúblicas, al fiscal Vyshinsky a Riga, a Zhdanov a Tallin y al dirigente de la policía soviética Dekanozov, a Kaunas. Los parlamentos y las instituciones locales fueron disueltos, y la mayoría de sus miembros, detenidos. El partido comunista fue el único partido autorizado  para presentar candidatos a las “elecciones” que tuvieron lugar los días 14 y 15 de julio de 1.940. En las semanas que precedieron a este simulacro, la NKVD arrestó a al menos 15.000 personas. Sólo en Letonia, 1.480 opositores fueron sumariamente ejecutados a inicios del mes de julio. Los parlamentos surgidos de las  “elecciones” solicitaron su ingreso en la URSS, petición que fue naturalmente concedida a inicios de agosto por el Soviet Supremo, que proclamó el nacimiento de tres nuevas repúblicas socialistas soviéticas. Comenzaba para los bálticos un período de arrestos, deportaciones y ejecuciones.

 

El pasillo de un centro de detención y tortura de la NKVD en Letonia.

El 22 de junio de 1.941, la Alemania nazi traicionó a la hasta ese momento alíada suya, la URSS, invadiéndola por sorpresa. Los países bálticos pasaron de tener un ocupante a otro. Desde 1.941 a 1.944, la bandera de la hoz y el martillo fue sustituida por la esvástica.  Tras la reconquista soviética de 1.944, volvió la represión generalizada contra los tres Pueblos bálticos. Los años que siguieron a la II. Guerra Mundial fueron especialmente duros. Los días 22 y 23 de mayo de 1.948, en una Lituania que seguía resistiéndose a la colectivización forzada de las tierras, la NKVD desencadenó una inmensa redada  bautizada como “Operación Primavera”. En 48 horas, 36.932 hombres,mujeres y niños fueron detenidos y deportados en 32 convoyes. Después de un viaje que duró entre 4 y 5 semanas, fueron repartidos por las diversas comandancias de Siberia oriental y destinados a trabajos forzados en complejos forestales, donde las condiciones eran especialmente duras. Los deportados dormían en el suelo colocando debajo de ellos musgo y heno. Este hacinamiento y la falta de reglas sanitarias elementales hicieron aparecer casos de tifus y disentería, a veces con consecuencias mortales. A esta categoría de deportados se la llamaba colonos especiales. Durante tan sólo el año 1.948, cerca de 50.000 lituanos fueron deportados como colonos especiales y 30.000 enviados a los Gulags. Además, según datos del Ministerio del Interior soviético, 21.259 lituanos fueron muertos en el curso de “operaciones de pacificación” en esta República que se negaba con obstinación a la sovietización y la colectivización.

 Convoy de deportados lituanos.

Para los años 1.940-1.953 se estima  en más de 200.000 el número de báltico deportados, de los que aproximadamente 120.000 fueron lituanos, 50.000 letones y 30.000 estonios. En total, el 10% de la población adulta de los países bálticos se vio sometida a la deportación o al internamiento en un campo de concentración.

 Deportación en masa de ciudadanos letones por las autoridades soviéticas en 1.941.

Grupo de personas asesinadas por la NKVD en Letonia. El Terror Rojo no tuvo consideración alguna con los que consideró enemigos ideológicos o de clase.

En Estonia, tras la ocupación soviética de 1.940, surgió una guerrilla, los Hermanos del Bosque, que combatió contra el régimen comunista hasta bien entrados los años 50.

Lavrenti Beria (1.899-1.953), el temido jefe del NKVD.

Cadena humana en Estonia exigiendo la Independencia con respecto a la URSS en 1.989.

Delegación estonia del Soviet de las nacionalidades de la URSS:

 

La Colina de las Cruces erigida por numerosos ciudadanos lituanos constituyo un desafío cristiano y nacionalista a la dictadura soviética. Hoy continúa siendo un símbolo nacional.

Fuente: El libro negro del comunismo. Ed. Planeta.

          http://www.eurasia1945.com/acontecimientos/crimenes/liquidacion-de-polonia-oriental-y-los-paises-balticos/

 
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Publicado por en octubre 7, 2014 en Genocidio, II. Guerra Mundial.

 

La trágica historia de un Pueblo borrado de la faz de la Tierra: Los Selknam, de la Tierra del Fuego.

Uno de los Pueblos borrados para siempre de la faz de la Tierra fue el Pueblo Selknam, los aborígenes originarios de la Tierra del Fuego. Su supervivencia era contraproducente para los colonos británicos, argentinos y chilenos, y sus intereses comerciales y empresariales.

Hacia finales del siglo XIX, la isla Grande de Tierra del Fuego concitó el interés de grandes compañías ganaderas. La introducción de estancias ovejeras creó fuertes conflictos entre los aborígenes y los colonos británicos, argentinos y chilenos. Conflictos de intereses que estos últimos decidieron resolver por medio de uterna guerra de exterminio. Las grandes compañías  ovejeras llegaron a pagar una libra esterlina por cada selknam muerto, lo que era confirmado presentando manos u orejas de las víctimas. Las tribus del norte de la isla fueron las más afectadas, iniciándose así una oleada migratoria al extremo sur de la isla para escapar de las matanzas. En busca de alternativas  a la matanza, en  1.890 , el Gobierno chileno cedió la isla Dawson, en el estrecho de Magallanes, a sacerdotes salesianos que establecieron allí una misión dotada de amplios recursos económicos. Los selknam que sobrevivieron  al genocidio fueron deportados a la isla, lo que acabaría dejando en un plazo de 20 años, un cementerio repleto de cruces.

Antes de la llegada de los colonos británicos, argentinos y chilenos, la población selnam de la isla de Tierra del Fuego era de unas 4.000 personas.

Una de las razones por las que colonos de estas nacionalidades se lanzaron a la conquista de este territorio, aparte de la explotación del negocio ganadero fue la búsqueda del oro.

Las claras desventajas materiales y de armamento de los silknam impidieron que se consolidase una resistencia eficaz por parte de los nativos contra los invasores de sus territorios. El cronista Martín Gusinde narró como los cráneos de los nativos asesinados eran envíados al Museo Antropológico de Londres, que pagaba ocho libras por cabeza. Además, los invasores recurrieron a toda clase de perversos ingenios para diezmar a la poblaciónnativa, que en más de una ocasión dmeostró una gran ingenuidad. Un ejemplo de esto lo constituye el hecho de que ne la Playa de Springhill, apareciese una ballena varada, que inmediatamente fue objeto de banquete para los selknam. En tan sólo un día muchos de ellos (aproximadamente 500) murieron. A la ballena le habían inoculado veneno.

Otro ejemplo lo vemos en la masacre de la Playa de Santo Domingo, en la década de 1.900, donde uno de los jefes colonos, Alexander McLennan invita a una tribu selknam,a la que él había estado hostigando anteriormente, a un banquete para sellar un acuerdo de paz. Durante el banquete, McLennan sirvió grandes cantidades de vino. Al comprobar que la mayoría de los indígenas se habían emborracahado, McLennan se alejó del banquete y ordenó a sus hombres, apostados en las colinas, abrir fuego contra la tribu. 300 selknam fueron masacrados en aquella efeméride.

Poco después, un inmigrante italiano que recorría la isla en busca de yacimientos de oro, descubrió los cadáveres de unos 80 selknam, todos ellos con signos de haber sido disparados.

En 1.882, el periódico londinense Daily News publicó un reportaje sobre las posibilidades económicas de la Tierra del Fuego, en el que textualmente se decía:

It is thought that the country of Tierra del Fuego would prove suitable for cattle breeding, but the only drawback to this plan is that to all appeareance it would be necessary to exterminate the Fuegians.

Se piensa que la Tierra del Fuego sería adecuada para la ganadería, pero el único problema en este plan es que, según parece, sería necesario exterminar a los Fueginos (selknam).

Los empresarios ganaderos actuaron siempre bajo su propio criterio, financiando campañas de exterminio, para lo cual contrataron a numerosos hombres, extranjeros en su mayoría (entre los que destacó por su especial crueldad y fanfarronería, el rumano Julius Popper), importándose considerables cantidades de armamentos, cuyo objetivo era borrar de la faz de la Tierra a cualquier precio a los selknam. Este precio para empresarios y estancieros era lógico, pues los aborígenes eran el principal obstáculo para el triunfo y rentabilidad de sus inversiones. La veracidad de los acontecimientos fue ratificada por los propios empleados de estancia, quienes más tarde, al ser sometidos a sumario, confirmaron que las expediciones contra los aborígenes eran más frecuentes de lo que muchos pensaban.

La justicia llevó a cabo este sumario entre 1.895 y 1.904, dirigido por el juez Waldo Seguel. Si bien quedó claro la frecuencia con que se llevaron a cabo las matanzas de aborígenes, a la hora de la verdad, el proceso judicial sólo culpó a algunos operarios de estancia, quienes además, quedaron libres a los pocos meses del juicio, mientras que los autores intelectuales, es decir dueños y accionistas de las estancias ganaderas-Mauricio Braun, José Menéndez, Rodolfo Stubenrauch y Peter H. Mc Clelland, junto al Gobernador de la isla, Señoret-, nunca fueron debidamente procesados.

Los aborígenes supervivientes del genocidio que fueron deportados a Isla Dawson, murieron allí a causa  de contagios y proliferación de enfermedades propias de las poblaciones colonizadoras. El contagio de estas enfermedades terminaron por ocasionar un daño igual o mayor que el que habían producido las cacerías anti-selknam. Más de 1.500 selknam murieron de contagio infeccioso.

La última persona selknam, Ángela Loij, falleció en 1.974. Con ella se fue para siempre todo un Pueblo.

Como vemos, el Capitalismo no conoce barreras morales ni de ningún tipo a la hora de conseguir beneficios empresariales. Espero que la gente pueda extraer alguna lección sobre la maldad intrínseca de este sistema económico después de leer esta historia.

Ángela Loij, la última Selknam en desaparecer,  fotografiada en 1.923.

Reconstrucción de un cazador selknam.

 

Fuente: Wikipedia.

 
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Publicado por en septiembre 19, 2014 en Genocidio

 

La trágica historia de la efímera República de Biafra.

A Nigeria le fue concedida la independencia total respecto al Reino Unido en 1.960, como una federación de tres regiones, cada una reteniendo un importante grado de autonomía. Había tres etnias en el país distribuidas por las regiones. Los igbos eran el 65% de la población del sudeste, los fulani, el 65% de los del norte y los yoruba, el 75% de los del suroeste.

Las sospechas de fraude en las elecciones anteriores, la crisis económica, las acusaciones de corrupción a importantes funcionarios y la creciente polarización política llevaron el 15 de enero de 1.966 a un golpe militar por parte de los oficiales más jóvenes del Ejército, en su mayoría igbos de mandos medios o bajos de tendencia izquierdista y dirigidos por el mayor Chukwuma Nzeogwu. Sin embargo, la mayoría del Ejército permaneció fiel al Gobierno y a su comandante en jefe, el General Johnson Aguiyi-Ironsi, (un ibo de religión católica) quién rápidamente encarceló a los golpistas, restableció el orden e instauró un régimen militar, convirtiéndose en Jefe de Estado en reemplazo del Presidente  Namdi Azikiwe, que se encontraba en Londres recibiendo tratamiento médico. Mientras tanto, creció el resentimiento en las regiones norte y oeste, donde el golpe militar fue interpretado como una maniobra de los ibos para hacerse con el poder a costa de los oficiales yrubas o hausas.

El 29 de julio, los norteños realizaron un contragolpe, dirigido por el alférez coronel Murtala Mohammed. Esto situó en el poder al también alférez coronel Yakubu Gowon. Las tensiones étnicas, consecuencia de los sucesivos golpes aumentaron y condujeron, en septiembre, a las masacres a gran escala de igbos cristianos residentes en el norte de mayoría musulmana. El descubrimiento de grandes cantidades de petróleo en el delta del Río Níger, con su enorme red de ríos y ciénagas en la punta más al sur del país, entre las regiones del este y sudoeste, llevó a las provincias del sudeste a anexionarse esta región para ser autosuficientes y cada vez más prósperos. Sin embargo, la exclusión del poder de las regiones orientales, hizo que muchos temieran que los beneficios obtenidos del petróleo fueran empleados en beneficio de las áreas del norte y suroeste, y no en el sudeste.  Todos estos factores llevaron a los igbos a reclamar la secesión. El Gobernador militar del Sudeste, el coronel Odeumegwu Ojukwu, aludiendo a las masacres norteñas y al fraude electoral, anunció en el Parlamento sureño, la secesión de la región del sudeste de Nigeria y proclamó el 30 de mayo de 1.967, la República de Biafra como nación independiente. Aunque gozaban de la simpatía europea y de otras partes del mundo, sólo cuatro países reconocieron la recién fundada República.

Entre los distintos Estados que combatieron se destacan tres países:

  • Nigeria: 60 millones de habitantes (incluyendo los territorios independizados), gobernada por militares con recursos petolíferos y mayoría musulmana en el centro  y norte. Su ejército era uno de los mejores de África junto con los de Egipto y Sudáfrica. Nigeria contaba con el apoyo militar de Egipto, Reino Unido, la URSS, Sudán, Níger, Siria y Arabia Saudí.
  • Biafra: 14 millones de habitantes, rico en petróleo, con una mayoría igbo de cristianos y animistas. Biafra contaba con el apoyo militar de Sudáfrica, Rhodesia, Israel, Portugal y Francia.
  • República de Benín: Estado proclamado por tropas biafreñas que llegó a tener 3 millones de habitantes.

Desde 1.968 en adelante, la guerra entre nigerianos y biafreños cayó en unas largas tablas, con las fuerzas nigerianas incapaces de realizar avances significativos en las zonas todavía bajo control biafreño. No obstante, una ofensiva nigeriana, realizada de abril a junio de 1.968, empezó a estrechar el círculo sobre Biafra. Este asedio tuvo como consecuencia el desastre humanitario de hambruna e inanición en las áreas igbos, ya que una de las tàcticas más utilizadas por las fuerzas nigerianas fue el sabotaje de las tierras de cultivo. Las imágenes de niños biafreños afectados por la hambruna dieron la vuelta al mundo, mientras que el Gobierno de Biafra acusó al de Nigeria de utilizar el genocidio por hambruna como medio para ganar la guerra. Nigeria, por su parte, acusó Biafra de reclutar mercenarios para prolongar la guerra. Durante todo 1.968 y parte de 1.969, las dificultades logísticas hicieron que las fuerzas federales nigerianas no dieran  el golpe de gracia a una guerra que se decantaba a su favor.

A pesar de la ayuda exterior y la mala imagen internacional de Nigeria, el área controlada por el Gobierno biafreño era cada vez más pequeña. Los ataques aéreos biafreños desbarataron las operaciones de combate de las fuerzas nigerianas, pero sólo durante unos meses. Las fuerzas federales nigerianas lanzaron su ofensiva final con 120.000 hombres contra Biafra el 23 de diciembre de 1.969. La guerra acabó el 15 de enero de 1.970 con la rendición final de las fuerzas de Biafra en Umuhaia, última ciudad controlada por su ejército. En ese momento, la República de Biafra dejó de existir para siempre. El 8 del mismo mes, Ojukwu huyó al exilio en Costa de Marfil.

La principal consecuencia del cerco nigeriano a Biafra fue la muerte por inanición de 1.300.000 personas, la mayoría niños y ancianos. Sin duda, la Guerra Nigeria-Biafra trajo uno de los mayores baños de sangre de la historia de África, sólo comparable a las atrocidades de la Historia del Congo, pasadas y presentes.

Para una información más detallada, recomiendo el libro-reportaje de Frederick Forsyth, Génesis de una leyenda africana.  La Historia de Biafra. Plaza & Janés, S.A. Editores. En esta obra, Frederick Forsyth, también autor de famosas novelas de espionaje como Chacal, Odessa o El cuarto protocolo,  se muestra abiertamente partidario de la causa biafreña y detalla la política genocida del General Gowon, al tiempo que acusa a su propio Gobierno (el británico) de ser cómplice del genocidio, por mezquinos intereses comerciales.

Fuente : Wikipedia.

Mapa de Biafra al separarse de Nigeria.

 

El General Yaubuku Gowon (1.934).

Odeumegnu  Ojukwu (1.933-2.011).

Tropas de Biafra cargan con un mercenario belga moribundo.

Ejército de Biafra.

Los niños, principales víctimas del conflicto. Murieron por cientos de miles, de hambre.

Soldado nigeriano quemado vivo con su vehículo en una emboscada de los soldados biafreños. Sin duda, una represalia por las atrocidades cometidas por Nigeria contra los biafreños.

Civiles biafreños asesinados por bombas químicas de la aviación nigeriana.

Soldado biafreño.

 
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Publicado por en junio 10, 2014 en África subsahariana., Genocidio