RSS

Operación Impensable. De cuando Churchill casi nos mete en la Tercera Guerra Mundial sin haber terminado todavía la Segunda.

14 Jul

El tema de hoy es particularmente sorprendente. Es sobre un hecho que ha permanecido oculto durante muchas décadas, pero que de haberse producido hubiese sido la hecatombe final para la Humanidad. Reproduzco a continuación un texto abreviado del historiador Juan Carlos Losada sobre el tema.

“En los últimos años la desclasificación de los archivos británicos ha sacado a la luz que Winston Churchill, el Primer Ministro británico durante la II. Guerra Mundial, ordenó planificar un ataque contra la Unión Soviética que debía efectuarse a las pocas semanas de concluida la contienda. Por lo sorprendente y arriesgada que era, sus mismos autores la bautizaron como Operación Impensable, ya que de haberse consumado habría llevado al mundo, probablemente a la III Guerra Mundial.

A comienzos de 1.945, para Churchill,-profundamente anticomunista-, ya pesaba más la amargura por las victorias soviéticas que la satisfacción por las derrotas nazis. Estaba indignado y angustiado por el avance militar y político de la URSS en Europa centro-oriental, y por la consolidación de estas posiciones. Para él, la URSS era una amenaza tan poderosa como lo habían sido hasta hace poco la Alemania nazi y el Japón Imperial (ahora a punto de ser derrotados). Veía además, como Gran Bretaña dejaba de ser una superpotencia para ceder el testigo a Estados Unidos y la URSS, sin poder hacer nada por evitarlo. El único papel que podría tener Gran Bretaña en la segunda posguerra mundial sería el de mero comparsa de Estados Unidos. Esto hería el orgullo de Churchill, acostumbrado a que su país fuese una gran potencia y un enorme Imperio que abarcaba las 2/5 partes del planeta”.

Encargó al alto mando estudiar como obligar a los soviéticos a replegarse militarmente y así salvar a la nación polaca de las garras moscovitas. A fin de cuentas, la Segunda Guerra Mundial se había iniciado para conseguir que Polonia recuperase su soberanía.La Operación Impensable consistía en atacar a los ejércitos soviéticos instalados en países en países de Europa central y oriental. Con este ataque por sorpresa, se quería imponer a la URSS las condiciones anglonorteamericanas que restablecerían el estatus quo internacional anterior a la II.Guerra Mundial. Por un lado se impediría el nacimiento y desarrollo de una Europa central y oriental comunista que supusiese una alternativa al poderío del capitalismo anglosajón, y por otro, se mantendría indemne al “glorioso” Imperio británico.

La fecha escogida para iniciar la operación era el 1 de julio de 1.945, momento histórico en que Alemania ya se había rendido, pero Japón todavía no, y no daba signos de querer hacerlo, empeñado el régimen japonés en una resistencia prácticamente suicida.

El plan se llevaría atacando la zona que va desde Hamburgo a Trieste , al tiempo que se desembarcaba en el Báltico contra la Alemania oriental controlada por la URSS y el Gobierno comunista polaco, aliado de esta. Lo que se buscaba era que las tropas soviéticas retrocediesen a las fronteras anteriores a 1.939 y que Europa central y del Este quedase fuera de la zona de influencia soviética. En la operación debían participar las 64 divisiones norteamericanas desplegadas en Europa, junto a las 35 británicas. A ello se sumarían 4 divisiones polacas y 10 alemanas equipadas con  el mismo armamento que se les había ido retirando a medida que se rendían.

Imagen relacionada

Iosif Stalin y Winston Churchill en la Conferencia de Yalta de febrero de 1945. Lo cierto es que dadas las abismales diferencias ideológicas, ninguno de los dos se fiaba del otro.

Pero, lo cierto es que el Alto mando británico enseguida se percató de que era imposible convencer a los estadounidenses de unirse a la operación, pues todavía estaban combatiendo contra los japoneses, y a nivel europeo, la Operación Impensable provocaría una enorme inestabilidad política, un auténtico caos. Las únicas fuerzas militares que participarían gustosas en la operación serían las polacas al mando del general Wladislaw Anders, y algunas de las alemanas. Pero su número era ridículo frente a las 264 divisiones del Ejército Rojo en Europa.

Viendo  lo inviable de su plan y que ni su ejército ni Truman lo apoyaban, Churchill pidió entonces  a sus generales que diseñasen un plan para la defensa de Gran Bretaña, temiendo que los soviéticos conquistasen Francia y los Países Bajos y que, a continuación, les atacasen aprovechando la retirada de EE.UU. Le contestaron el 10 de junio, exponiendo que la mejor opción pasaba por renunciar a mantener ninguna cabeza de puente en el continente y aprovechar la insularidad, centrando la defensa en la aviación y la armada, pero advirtiendo que apenas se podrían impedir el corte de las comunicaciones, los ataques aéreos y hasta el mismo riesgo de invasión.

Resignado por los desmoralizadores informes sobre lo desfavorable que resultaría para Gran Bretaña una guerra contra la URSS, Churchill tuvo que renunciar a sus operaciones militares. Además, los servicios secretos soviéticos ya estaban al tanto del plan por sus espías en Londres, lo que anulaba totalmente el factor sorpresa con que se contaba para iniciar el ataque.

Aparte del carácter depresivo de Churchill, este estaba psicológicamente agotado por sus años de guerra y después de esta, se sumaba el cansancio de la campaña electoral. Todo ello le hizo acentuar un pensamiento irracional que lo llevó, por ejemplo, a alertar de la creación de una especie de policía política en caso de victoria laborista. Sin duda, su estado mental influyó en su proyecto de ataque a la URSS”.

Imagen relacionada

Estaba claro que Winston Churchill no era el hombre idóneo para afrontar el orden surgido del final de la II.G.M. Combinaba su habitual belicismo con un desconocimiento absoluto de estrategia y ciencia militar.

Resultado de imagen de operación impensable imagenes

El nuevo orden surgido de la victoria aliada consagraba a EE.UU y la URSS como las grandes superpotencias y al resto como comparsas del uno o de la otra.

Fuente: Juan Carlos Losada, especialista en Historia militar y escritor. Revista Muy Interesante. Especial Muy Historia, nº 83.

Más información en:  Jonathan Walker, Operación Impensable. Editorial Crítica.

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en julio 14, 2017 en II. Guerra Mundial.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: