RSS

Nada (Carmen Laforet, 1.944). Una prosa maravillosa para una obra imprescindible de nuestra literatura.

18 Jun

He disfrutado enormemente leyendo Nada, de Carmen Laforet, uno de los grandes acontecimientos literarios de la literatura de posguerra. Nada ganó el Premio Nadal en 1.944 y fue junto con el poemario Hijos de la Ira, de Dámaso Alonso, y la novela La familia de Pascual Duarte, de Camilo Jóse Cela, un bálsamo para una producción literaria que en la década infausta de los 40, estaba en plena sequía, entre otras cosas por la férrea censura y la brutal represión que se vivía entonces. El libro me gusta por varias razones. En primer lugar, por el dominio absoluto del lenguaje y de los recursos estílisticos, por la creación de decenas de frases magistralmente escritas. Esto es más meritorio todavía, si tenemos en cuenta que hablamos de alguien que escribía su primera novela y que por aquel entonces sólo tenía 22 ó 23 años.  Ha habido unas cuantas frases que he leído varias veces, porque disfrutaba enormemente de su lectura. Otro gran acierto es la profundidad psicológica de los personajes. Laforet, como una versión femenina y española de Dostoyevski y Tolstoi, nos retrata con gran pericia el carácter perturbado de una familia atomizada y desquiciada, cuyos componentes son la suma de una serie de vidas rotas. En contraste con ese microcosmos sórdido y desesperanzado, nos enseña otra familia donde todo, por contraposición parece bello y luminoso. Pero, probablemente lo más valorable sea el personaje principal, Andrea, cuya situación de víctima de unas circunstancias que no ha escogido ni puede combatir, nos hace reflexionar acerca  del poco control que tenemos sobre nuestras vidas la mayoría de las veces. Aunque quizás, la verdadera protagonista de la novela sea la ciudad de Barcelona, sus calles y monumentos, especialmente la Catedral, sus viandantes anónimos, su playa… Se nota que la novela esta escrita por alguien que amaba a su ciudad. La novela combina el realismo social, los retratos psicológicos y anímicos y la descripción de lugares, todo ello a la perfección. Podríamos calificar a Nada de neorrealismo literario.

Existe una adaptación cinematográfica, dirigida por Edgar Neville en 1.947. Habrá que verla.

En definitiva, un clásico altamente recomendable, que me gustaría fuese redescubierto por las nuevas generaciones de lectores.

Carmen Laforet (1.921-2.004).

 

Andrea, la pueblerina protagonista, se sentirá deslumbrada por el contraste que supone la ciudad de Barcelona y, especialmente su catedral, que adquirirá protagonismo en algunos pasajes de la novela.

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en junio 18, 2016 en Literatura

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: