RSS

El inquietante caso de la Marquesa de la mano cortada. La historia más terrorífica ocurrida en La Mancha.

19 Ago

Una de las historias más inquietantes y menos claras de la crónica del misterio en España ocurrió en la capital manchega de Albacete en 1.954. En este relato hay elementos más que suficientes como para escribir un best-seller o por lo menos un estupendo y mediático reportaje. El relato tiene por protagonista una dirección por la que he transitado muchas veces, la Calle Mayor, nº 58 de Albacete (actual Consejería de Industria de Castilla La Mancha). Aquí vivía una enigmática aristócrata llamada Margarita Ruíz de Lihory. Margarita era Marquesa y su padre había sido ni más ni menos que Gobernador Civil de Mallorca, primero y Alcalde de Valencia, después, además de diputado en el Congreso. Como tenía una fortuna considerable, tenía al menos dos residencias, una en Madrid, en la Calle Princesa, 72, y otra la de la Calle Mayor, 58, en Albacete.

Resulta que la marquesa Margarita tenía una hija llamada Margot que sufría una enfermedad incurable, que la llevó a fallecer siendo muy joven en la casa de la calle Princesa, el segundo día de 1.954. Entre el tiempo que transcurrió entre el fallecimiento y el enterramiento, la marquesa ordenó cerrar con llave la habitación donde reposaba el difunto cuerpo de su hija. Nadie salvo la marquesa pudo entrar en la habitación. Estos turbios hechos provocaron la desconfianza de los tres hermanos de Margot así como del novio de esta. Consiguieron que el juez de guardia les hiciera caso y varias semanas después del entierro, el 28 de enero, este autoriza registro del domicilio madrileño y la exhumación del cuerpo.

Al entrar en el domicilio, descubren que  este está repleto de tarros con vísceras de animales. En uno de los armarios hay un frasco de alcohol en cuyo interior se encuentra una mano de Margot. En la misma habitación son hallados una tabla para partir carne, un cuchillo, unas tijeras y unas pinzas. Estos instrumentos eran los mismos que su madre utilizaba para diseccionar animales muertos. Pero lo peor vendría cuando desenterrasen el cuerpo de su hermana. Descubrirían que le habían sacado los ojos, cortado la lengua y parte del vello púbico.

Toda esta siniestra realidad era fruto de unos extraños sucesos que habían venido produciéndose en el otro domicilio, el de Albacete. En ese mansión había un sótano que daba al callejón conocido como de San Jóse y hacía las veces de laboratorio, pues se desarrollaban experimentos clandestinos. En ese sótano también se encontraron numerosas vísceras de animales.

Resulta que en la misteriosa mansión de la calle Mayor, vivían junto con la marquesa, su marido y el servicio, dos enigmáticos científicos nórdicos, a quienes nadie vio nunca el rostro. Parece ser que iban completamente tapados y sólo salían de la mansión de noche. Eran dos figuras de gran estatura. Se llego a considerar que eran extraterrestres y la mismísima CIA envió a Albacete a un agente, llamado David Cook, para que aclarase el asunto. Y este agente secreto entró en contacto con el novio de la difunta. Este último moriría pocos años después en circunstancias nunca aclaradas.La versión de que eran extraterrestres se debió a unas cartas publicadas por un tal Jesús Jordán Peña en 1.971. Según él, provenían estos dos seres del planeta Ummo.  En esa carta, los extraterrestres afirmaban haber escogido Albacete por ser el primer lugar del planeta donde alguien les había ofrecido albergue y por ser un sitio lo suficiente recogido y apartado como para no despertar sospechas. Los alienígenas querían realizar experimentos con animales de nuestro planeta. Estos experimentos se fueron de las manos y provocaron un foco de infección vírico, que habría hecho que los aliens abortasen la operación y marchasen a otro lugar.

Otra versión más plausible de los hechos, señala a estos dos sujetos, no como extraterrestres, sino como refugiados nazis que huían de la justicia internacional que quería procesarlos por crímenes contra la Humanidad. Lo cierto es que desaparecieron de un día para otro y jamás se volvió a saber de ellos.

Los marqueses fueron detenidos y enviados a un psiquiátrico. Cuando la marquesa murió, en 1.968, por lo visto se hallaba en la indigencia.

Corrió el rumor de que quienes adquirían viviendas contiguas a la mansión se contagiaban de extrañas enfermedades. Nadie quiso vivir en la antigua mansión y esto permitió al Gobierno comprarla barato para crear una Consejería.

La Consejería de Industria de Castilla La Mancha, en /Mayor, 58 (Albacete), en la actualidad. Esta era la mansión donde vivían tan siniestros personajes.

El patio trasero de la mansión, en aquella época.

 

Margarita Ruíz de Lihory, Marquesa de Villasante y protagonista de los siniestros hechos.

 

Margot, la malograda hija de la marquesa.

La mano cortada de la desdichada Margot.

¿Quienes eran aquellos seres a los que se veía de noche en el callejón de San Jóse tras realizar oscuros experimentos en el sótano?.

 Fuente:

alejandrosantoyo.jimdo.com

http://www.bienservida.eu/sucesos.html

http://www.latribunadealbacete.es

Anuncios
 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: