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La Guerra fronteriza URSS-CHINA: Un conflicto que podría haber provocado la III. Guerra Mundial.

07 Nov

Poca gente lo sabe, pero en 1.969 estuvimos al borde del desastre. De la III. Guerra Mundial. Pero no entre Estados Unidos y la Unión Soviética, sino entre esta y la China de Mao. Para entonces, los dos colosos del mundo comunista ya libraban una feroz batalla ideológica. Ambos se disputaban la supremacía ideológica en el campo comunista. El liderazgo revolucionario mundial, por decirlo de alguna manera. China, llegada más tarde al comunismo, y por tanto más fanatizada, acusaba a la URSS de Revisionismo, oportunismo y traición a los ideales comunistas. La URSS consideraba a China una nación dogmática y un peligroso y resentido rival, que con tal de no dejarse influenciar ni someter por Moscú era capaz incluso de aliarse con EE.UU. y sus  regímenes satélites. Ambas potencias tenían su parte de razón. Pero centrémonos en los graves acontecimientos, que de haberse desarrollado de otra manera podían haber desencadenado la III. Guerra Mundial. Estos fueron los hechos.

 

Las fronteras de la URSS con China procedían de la época de la Rusia zarista imperial y se fijaron en tres tratados: Aigun (1.858), Pekín (1.860) y San Petersburgo (1.881). Estas fronteras fueron impuestas por la fuerza al Imperio Chino de la Dinastía Qin. Las reivindicaciones chinas aparecen con el renacimiento del nacionalismo en ese país, desde que el partido nacionalista Kuomintang. En 1.927, Sun Yat-Sen, fundador de la República China, declaraba que en la historia de las pérdidas territoriales chinas se encontraba el valle de los ríos Amur y Ussuri y las regiones al norte de los ríos Iñi, Khokand y Amur.

La victoria comunista en la Guerra Civil China (1.927-1.949), silenció las reivindicaciones de las fronteras con la URSS, por la nueva fraternidad ideológica entre los dos países. Aún en 1.959, hubo un acuerdo chino-soviético sobre navegación en el río Amur y explotación conjunta de dicho río.

Mao Tse-Tung y Nikita S. Kruschev, en 1.958, durante la visita del segundo a la República Democrática Popular China. Todavía no se había producido la ruptura definitiva, pero ya habían comenzado las diferencias.

 En 1.954. durante la visita a Pekín de Nikita Kruschev y Nikolái Bulganin se produjo el primer desacuerdo. Los chinos argumentaban que la República Popular de Mongolia había sido puesta bajo control soviético de manera abusiva. Sin embargo, en 1.962, hubo un acuerdo de reconocimiento de la frontera chino-mongola.

A partir de 1.960, comienzan a producirse incidentes fronterizos. Entre 1.960 y 1.965, los chinos denuncian 5.000 violaciones territoriales por parte de los soviéticos. Solamente, durante el año 1.962, los soviéticos denunciaron 5.000 violaciones chinas del territorio.

El 2 de marzo de 1.969, estalló el conflicto en el que la URSS y China se acusaron simultáneamente de ser responsables. Ese día, un grupo de tropas chinas tiene un choque con tropas fronterizas en la isla de Zhenbao. Los soviéticos sufren 59 muertos, incluido un coronel y más de 90 heridos. El día 15, los soviéticos respondieron con el bombardeo sobre las tropas chinas concentradas en Zhenbao, y provocando que los chinos tuvieran que retirarse de la isla tras sufrir graves bajas. Los chinos no volverían a la isla hasta septiembre, cuando los guardias soviéticos recibieron órdenes de volver a disparar sobre ellos.

 

Guardias fronterizos soviéticos y chinos pegándose en la frontera del río Ussuri (1.969).

En el mes de agosto, tuvieron lugar más incidentes fronterizos, esta vez a lo largo de la frontera de Xinjiang, con varias incursiones chinas en la República Soviética de Kazajistán. Existía un serio temor por el comienzo de una Guerra Nuclear entre ambas potencias, ya que los dos países tenían la bomba atómica.

Tropas chinas tomando posiciones para defenderse de los ataques soviéticos.

Antes de que la posibilidad de un conflicto mayor se hiciera  realidad, Moscú y Pekín retomaron las negociaciones. El 11 de septiembre de 1.969, el Primer Ministro Soviético Alexei Kosygin se detuvo en el aeropuerto de Pekín durante su viaje de vuelta después de haber asistido a los funerales del líder vietnamita Ho Chi Minh, y allí mantuvo diversas conversaciones con su homólogo chino, Chu En Lai. Los dos Primeros Ministros acordaron el retorno mutuo de embajadores y el comienzo de negociaciones fronterizas. No obstante, no se llegó a alcanzar una solución definitiva en torno a esa cuestión, y ambas potencias continuaron con sus reclamaciones, aunque ahora, ya de manera pacífica.

El Premier soviético Alexei Kosygin (1.904-1.980).

El Premier chino Chu En Lai (1.898-1.976).

Mapa de los territorios disputados entre ambas potencias.

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Publicado por en noviembre 7, 2014 en Uncategorized

 

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