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La ocupación soviética de los países bálticos. Un episodio brutal bastante olvidado.

07 Oct

Inmediatamente después de la anexión de las regiones que habían pertenecido a Polonia, y conforme a los acuerdos establecidos con la Alemania nazi, el Gobierno soviético convocó en Moscú a los jefes de los Gobiernos estonio, letón y lituano, y les impuso “tratados de asistencia mutua”, en virtud de los cuales estos países “concedían” bases militares a la URSS. Inmediatamente después, 25.000 soldados soviéticos se instalaron en Estonia, 30.000 en Letonia y 20.000 en Lituania. Estos efectivos superaban ampliamente a los de los ejércitos de estos países, que todavía eran formalmente independientes. El jefe de la NKVD (la policía política soviética, futura KGB), Lavrenti Beria dio la orden de extirpar a todos los elementos antisoviéticos y antisociales de estos países. Desde entonces, la policía soviética multiplicó los arrestos de los oficiales, los funcionarios y los intelectuales considerados poco “seguros” en relación con los objetivos últimos de la URSS. En junio de 1.940,  varios centenares de miles de soldados soviéticos ocuparon los países bálticos. Stalin envió a las capitales de los países bálticos a sus representantes encargados de emprender la sovietización de las tres repúblicas, al fiscal Vyshinsky a Riga, a Zhdanov a Tallin y al dirigente de la policía soviética Dekanozov, a Kaunas. Los parlamentos y las instituciones locales fueron disueltos, y la mayoría de sus miembros, detenidos. El partido comunista fue el único partido autorizado  para presentar candidatos a las “elecciones” que tuvieron lugar los días 14 y 15 de julio de 1.940. En las semanas que precedieron a este simulacro, la NKVD arrestó a al menos 15.000 personas. Sólo en Letonia, 1.480 opositores fueron sumariamente ejecutados a inicios del mes de julio. Los parlamentos surgidos de las  “elecciones” solicitaron su ingreso en la URSS, petición que fue naturalmente concedida a inicios de agosto por el Soviet Supremo, que proclamó el nacimiento de tres nuevas repúblicas socialistas soviéticas. Comenzaba para los bálticos un período de arrestos, deportaciones y ejecuciones.

 

El pasillo de un centro de detención y tortura de la NKVD en Letonia.

El 22 de junio de 1.941, la Alemania nazi traicionó a la hasta ese momento alíada suya, la URSS, invadiéndola por sorpresa. Los países bálticos pasaron de tener un ocupante a otro. Desde 1.941 a 1.944, la bandera de la hoz y el martillo fue sustituida por la esvástica.  Tras la reconquista soviética de 1.944, volvió la represión generalizada contra los tres Pueblos bálticos. Los años que siguieron a la II. Guerra Mundial fueron especialmente duros. Los días 22 y 23 de mayo de 1.948, en una Lituania que seguía resistiéndose a la colectivización forzada de las tierras, la NKVD desencadenó una inmensa redada  bautizada como “Operación Primavera”. En 48 horas, 36.932 hombres,mujeres y niños fueron detenidos y deportados en 32 convoyes. Después de un viaje que duró entre 4 y 5 semanas, fueron repartidos por las diversas comandancias de Siberia oriental y destinados a trabajos forzados en complejos forestales, donde las condiciones eran especialmente duras. Los deportados dormían en el suelo colocando debajo de ellos musgo y heno. Este hacinamiento y la falta de reglas sanitarias elementales hicieron aparecer casos de tifus y disentería, a veces con consecuencias mortales. A esta categoría de deportados se la llamaba colonos especiales. Durante tan sólo el año 1.948, cerca de 50.000 lituanos fueron deportados como colonos especiales y 30.000 enviados a los Gulags. Además, según datos del Ministerio del Interior soviético, 21.259 lituanos fueron muertos en el curso de “operaciones de pacificación” en esta República que se negaba con obstinación a la sovietización y la colectivización.

 Convoy de deportados lituanos.

Para los años 1.940-1.953 se estima  en más de 200.000 el número de báltico deportados, de los que aproximadamente 120.000 fueron lituanos, 50.000 letones y 30.000 estonios. En total, el 10% de la población adulta de los países bálticos se vio sometida a la deportación o al internamiento en un campo de concentración.

 Deportación en masa de ciudadanos letones por las autoridades soviéticas en 1.941.

Grupo de personas asesinadas por la NKVD en Letonia. El Terror Rojo no tuvo consideración alguna con los que consideró enemigos ideológicos o de clase.

En Estonia, tras la ocupación soviética de 1.940, surgió una guerrilla, los Hermanos del Bosque, que combatió contra el régimen comunista hasta bien entrados los años 50.

Lavrenti Beria (1.899-1.953), el temido jefe del NKVD.

Cadena humana en Estonia exigiendo la Independencia con respecto a la URSS en 1.989.

Delegación estonia del Soviet de las nacionalidades de la URSS:

 

La Colina de las Cruces erigida por numerosos ciudadanos lituanos constituyo un desafío cristiano y nacionalista a la dictadura soviética. Hoy continúa siendo un símbolo nacional.

Fuente: El libro negro del comunismo. Ed. Planeta.

          http://www.eurasia1945.com/acontecimientos/crimenes/liquidacion-de-polonia-oriental-y-los-paises-balticos/

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Publicado por en octubre 7, 2014 en Genocidio, II. Guerra Mundial.

 

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