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Voluntarios irlandeses en la Guerra Civil Española en ambos bandos. La Brigada Irlandesa y la Columna Connolly.

27 Sep

La Brigada Irlandesa, también conocida como Bandera Irlandesa fue un grupo de voluntarios irlandeses que combatieron en el bando nacional durante la Guerra Civil Española. La unidad fue formada por el dirigente fascista Eoin O´Duffy, quién previamente había organizado los grupos Camisas Azules y Camisas Verdes en Irlanda.

A pesar de la prohibición de participar los irlandeses en el conflicto español decretada por el propio Gobierno irlandés, aproximadamente 700 seguidores de Eoin O´Duffy marcharon a combatir a España. Este contingente rechazó la orden impartida por el General Francisco Franco de combatir en el frente del norte para no tener que hacerlo contra los nacionalistas vascos, con cuya causa guardaban grandes similitudes, empezando por la religión católica y terminando por sus objetivos finales independentistas, los mismos que habían guiado al Pueblo irlandés a combatir contra el Gobierno de Londres hasta conseguir la Independencia.

Realmente, el motivo principal de su participación en la contienda española fue apoyar a una Iglesia Católica (con la que se identificaban plenamente) contra un Gobierno al que veían como perseguidor, totalitario y genocida.

Pero lo cierto es que la Brigada Irlandesa iba a comenzar su andadura española con mal pie, pues, cuando ya encuadrados en la XV Bandera del Tercio de la Legión, iban a entrar por primera vez en combate, sufrieron varios muertos y unos cuantos heridos por fuego amigo, al ser confundidos con irlandeses de las Brigadas Internacionales, que luchaban a favor de la República. Poco tiempo después, entraron finalmente en combate, pero su ofensiva fracasó y tuvieron unas cuantas bajas en el campo de batalla.

Desde noviembre de 1.936, los integrantes de la Brigada Irlandesa empezaron a llegar transportados a España vía marítima. La primera expedición salió el 13 de noviembre de 1.936 del puerto inglés de Liverpool a bordo del buque Ladys Leinster y estaba compuesta por diez oficiales de diversas graduaciones.

Una semana después salió el segundo contingente, que embarcados en el buque Avoceta se dirigieron a Lisboa, donde fueron recibidos por un grupo de compatriotas así como portugueses afectos a la causa nacional, con los que oyeron misa en el altar de San Patricio, Patrón de Irlanda en la Capilla Irlandesa de la capital lusa. Desde Lisboa, los voluntarios salieron en autobús hacia Badajoz y luego a Cáceres.

La última salida masiva de voluntarios irlandeses pronacionales a España salió el 15 de diciembre de 1.936 del puerto irlandés de Galway en el Dunn Aengus que les  desembarcó en El Ferrol.

En cuanto a sus uniformes, lucieron camisas verdes con el arpa irlandesa en el cuello y tréboles dorados en las mangas, si bien luego recibieron las camisas del Tercio, en las que seguían ostentando el arpa. La primitiva bandera fue sustituida por otra en la que aparecía un perro lobo irlandés sobre fondo verde y a cada compañía se la dotó de un banderín donde aparecían representadas todas las provincias irlandesas.

Lo cierto es que la contribución de los voluntarios irlandeses al esfuerzo de guerra del bando nacional fue escaso y muy poco relevante.  Su efectividad y calidad en el combate era manifiestamente mejorable y dejaba mucho que desear, por lo que terminaron convirtiéndose más en una molestia que en una ayuda o ventaja. Esto motivo, que en pocos meses, la Brigada Irlandesa, que además había tenido conflictos violentos con otras unidades del bando nacional (especialmente con los marroquíes) fuese retirada de primera línea de batalla, volviendo poco después a Irlanda definitivamente. Digamos que las autoridades del bando nacional, visto que eran más un problema que una ayuda, sutilmente les invitaron a irse.

Eoin O´Duffy (1.892-1.944), líder y creador de la Bandera Irlandesa, que combatió junto a los nacionales durante nuestra última Guerra Civil.

Eoin O´Duffy pasando revista a su milicia, los Camisas Azules, en Irlanda.

Voluntarios irlandeses de O´Duffy, procedentes de la ciudad de Sligo.

 

Periódico donde se da noticia de la participación de la Brigada Irlandesa en nuestra Guerra Civil.

 

Entrenamiento con ametralladoras en Cáceres.

El arpa, símbolo nacional de Irlanda.

La Columna Connolly fue una unidad de voluntarios irlandeses integrados en la Brigada Lincoln que formó parte de las Brigadas Internacionales que combatieron en apoyo de la II. República durante la Guerra Civil Española. Recibe su nombre del líder socialista irlandés James Connolly, ejecutado en 1.916, con motivo de su implicación en la insurrección de Pascua contra el poder inglés.

Al comenzar la Guerra Civil, el republicano irlandés Peadar O´Donnell se encontraba en Barcelona para la apertura de las Olimpiadas Populares, olímpiadas que por el estallido de la guerra, nunca llegaron a celebrarse. Desde el primer momento, O´Donnell movilizó unidades de voluntarios en apoyo del Gobierno republicano entre los miembros del Ejército Republicano Irlandés (IRA) y otros activistas nacionalistas. La creación de la Columna Connolly fue también una reacción frente a la creación de la Brigada Irlandesa, del fascista Eoin O´Duffy, que agrupaba a los voluntarios pro-nacionales en España.

Los primeros integrantes de la Columna Connolly llegaron a España en diciembre de 1.936 con Frank Ryan liderando el grupo y se instalaron en Albacete, ciudad que era el cuartel general de las Brigadas Internacionales. Se les integró en el Batallón Lincoln compuesto mayoritariamente por norteamericanos, para que no tuviesen que estar en el Batallón Británico, ya que con los ingleses, por razones históricas, sobradamente conocidas, la relación era altamente conflictiva.

Esta pequeña unidad estaba compuesta tan sólo por 150 hombres. Participaron en las muy importantes batallas de Madrid, Jarama y el Ebro. En la del Jarama, combatieron contra sus compatriotas de la Bandera Irlandesa. El líder de la Columna, Frank Ryan, fue herido, y tras recuperarse en su país, regresó, participando en el Frente de Aragón, siendo capturado y llevado al tristemente célebre campo de prisioneros (o Campo de Concentración) de Miranda de Ebro (Burgos), donde fue sentenciado a muerte. Sin embargo, la intervención del Presidente de Irlanda, Éamon de Valera, consiguió que se le perdonase la vida. La pena de muerte fue cambiada por 30 años de cárcel, pero en 1.940, se le liberó y fue trasladado a la frontera francesa y puesto bajo custodia alemana.

Murió, prematuramente de apendicitis en 1.944 (el mismo en que también fallecía prematuramente su enemigo Eoin O´Duffy) en la ciudad alemana de Dresde. ¿Estaba Ryan colaborando con sus antiguos enemigos, los nazis, para conseguir la independencia total de Irlanda, tras una hipotética derrota británica en la II. Guerra Mundial?. Seguramente, nunca los sabremos a ciencia cierta.

En septiembre de 1.938, los combatientes supervivientes de la Columna Connolly, regresaron a Irlanda.

 

Miembros de la Columna Connolly en la Guerra Civil Española.

 

Otros integrantes de la Columna.

Imágenes de Frank Ryan.

 

 

 

Bandera conmemorativa de los Brigadistas de la localidad irlandesa de Limerick.

 

No le faltaba razón a Connolly en sus análisis.

Fuente: Wikipedia.

            Los otros internacionales. Voluntarios extranjeros desconocidos en el Bando Nacional durante la Guerra Civil (1.936-1.939). José Luis de Mesa. Ediciones Barbarroja.      

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Publicado por en septiembre 27, 2014 en II República, Guerra Civil y Franquismo

 

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