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Jacobo Árbenz (1.913-1.971); precedente guatemalteco de Salvador Allende, 20 años antes.

25 May

Jacobo Árbenz Guzmán (Quetzaltenango, Guatemala, 14 de septiembre de 1.913- Ciudad de México, México, 27 de enero de 1.971) fue un militar y político guatemalteco que fue el primer Presidente hispanoamericano en llevar a cabo una reforma agraria y desafiar las políticas imperialistas estadounidenses para el continente. Participó en la Revolución de Octubre de 1.944, que derrocó a Federico Ponce Vaides, sucesor del dictador Jorge Ubico, siendo parte del triunvirato que asumió el poder junto con el Capitán Jorge Toriello Garrido y el Mayor Francisco Javier Arana.

La Junta legisló por medio de decretos que pretendían una modernización del Estado. Una de las cosas más importantes en el ámbito jurídico y político que realizó el Triunvirato fue la convocatoria a una Asamblea para que elaborase una nueva Constitución, para lo que se llevaron a cabo elecciones libres. Tras convocarse una Asamblea Nacional Constituyente, se redactó una nueva Constitución en 1.945. Las elecciones fueron ganadas por Juan José Arévalo, con una espectacular victoria.

Desde el punto de vista social, el avance más importante conseguido por Arévalo fue la promulgación, el 20 de febrero de 1.947, del primer Código de Trabajo de toda la historia de Guatemala, cuya finalidad era la regulación de las relaciones laborales. Este Código, aún dentro de sus lagunas y limitaciones, supuso un gran avance en las relaciones laborales, que por primera vez obtenían un marco jurídico frente a la arbitrariedad de patronos y empresarios. Otro de los logros importantes de Arévalo fue la Ley de la Seguridad Social, figura que no existía hasta ese momento en Guatemala. Pero el Presidente Arévalo, bien por convencimiento, bien por las fatales consecuencias que pensaba le podía acarrear, nunca apoyó ningún intento serio de reforma agraria, a pesar de las peticiones y presiones de las organizaciones sindicales. Era un tema, que quedaba pendiente para el futuro.

En estos años, Jacobo Árbenz ejerció como Ministro de Defensa del Gobierno de Arévalo. Él se postularía como candidato presidencial para las siguientes elecciones generales. La herencia que iba a recibir Árbenz después de seis años de democracia y decenios de dictaduras, era la de un país en los límites extremos del subdesarrollo. Aunque ganó las elecciones generales de noviembre de 1.950 con una holgada mayoría, la tarea que tenía por delante de modernizar un país tercermundista, feudal y mayoritariamente analfabeto era titánica, y los enemigos de su proyecto reformista, no sé si muchos, pero desde luego si muy poderosos. Cinco partidos  apoyaron a Árbenz a partir de las elecciones generales, en la mayoría de los cuales, sus líderes eran miembros de la pequeña burguesía que contaban con el apoyo de las masas obreras y campesinas. En diciembre de 1.952, los cinco partidos que apoyaban a Árbenz formaron el Frente Democrático Nacional para apoyar decididamente las reformas que Árbenz estaba llevando a cabo, dirimir sus diferencias internas y oponerse a la oligarquía terrateniente cuya irritación crecía día a día ante los cambios que se estaban realizando en el sector agrario. De hecho, el principal tema de la presidencia de Árbenz sería la Reforma Agraria.

Y es que  una de las desigualdades más flagrantes en la sociedad guatemalteca se daba en la distribución de las tierras. Casi un 90% de  las tierras cultivables estaba en poder del 12% de los propietarios, situación indignante y escandalosa, si bien no única de Guatemala, pues lamentablemente esta situación también se encontraba en otros muchos países iberoamericanos.La tierra, no es sólo que se estuviese injustamente distribuida, sino que además se cultivaba poco y mal. Había grandes extensiones dedicadas al cultivo extensivo y muy pocas al intensivo, con enormes cantidades de tierras en las grandes fincas sin cultivar y con un cultivo intensivo de los minifundios que dejaba a las tierras de los pobres cada vez más erosionadas y exangües, y con menor rendimiento. Un tremendo despilfarro en la utilización de la tierra con una población mayoritariamente campesina y empobrecida. El 70% de la titularidad de la tierra estaba en manos privadas.

El 17 de junio de 1.952 fue una fecha histórica para Guatemala. La Asamblea aprobaba el texto definitivo de la reforma agraria. La nueva Ley aprobada iba a propiciar una serie de expropiaciones de tierras latifundistas, apoyándose en la Constitución que afirmaba que por causa de necesidad o utilidad pública o interés social legalmente comprobado, puede ordenarse la expropiación de la propiedad privada, previa indemnización. La Ley también se proponía abolir en el trabajo todas las formas de servidumbre suprimiendo todo tipo de prestación gratuita a cambio de una parcela o cualquier forma de pago en trabajo que no fuera el salarial. Quizás uno de los éxitos más espectaculares de la Reforma Agraria fue el gran número de campesinos pobres que se beneficiaron de las expropiaciones. Fueron 138.067 los campesinos sin tierra o con muy poca , los que accedieron a un uso directo de la tierra, cifra muy considerable. Para ellos y sus familias resulto un auténtico maná bajado del cielo. La pequeña parcela les otorgaba una confianza y seguridad inapreciables. Además, la Reforma Agraria demostró que la gran mayoría de las tierras ociosas pertenecían a los latifundios de mayor extensión.

La compañía bananera norteamericana United Fruit Company se convirtió en la principal perjudicada por la reforma al serle expropiadas 153.171 hectáreas (el 74% de lo que poseía). Esta compañía era demasiado poderosa como para aceptar el golpe sufrido en una república que formaba parte importante de su imperio bananero. El Gobierno estadounidense presidido en aquel momento por Dwight Eisenhower tenía ya una excusa para atacar a Árbenz. Si a esto le añadimos que Árbenz no sólo había legalizado al Partido Comunista, sino  que algunos de sus miembros colaboraron con este en su política de reformas de signo capitalista, la excusa norteamericana para una intervención en el país centroamericano, estaba servida. El Gobierno de Árbenz no sólo tenía que enfrentarse a la hostilidad de los terratenientes nacionales, sino también a la United Fruit Company, al Departamento de Estado norteamericano, a la CIA, a las dictaduras vecinas de Honduras y Nicaragua (que veían con preocupación el posible contagio que las reformas arbenzistas podían tener entre las masas de sus países) y el propio ejército guatemalteco, que llevaba el golpismo en los genes. Árbenz estaba prácticamente sólo frente a tan poderosos enemigos.

Un contingente de militares rebeldes coordinado por la CIA entró en Guatemala en junio de 1.954 y derrocó a Jacobo Árbenz. Fue obligado a exiliarse y humillado públicamente al salir de Guatemala, pues las autoridades le hicieron quitarse la ropa y quedarse en calzoncillos en el aeropuerto ante las cámaras. Iniciaría entonces un largo peregrinaje en el exilio que incluiría Suiza, París, Checoslovaquia, Uruguay y Cuba,  hasta que acabó asentándose en la vecina México, donde falleció prematuramente de un infarto a los 57 años.

Jacobo Árbenz, Presidente de Guatemala (1950-1954).

Campesinos beneficiados por la Reforma Agraria haciendo cola para recibir el certificado de adquisición de parcelas.

Juan José Arévalo,  (1.904-1.990), predecesor de Arbenz en la Presidencia de Guatemala (1.945-1.950).

Carlos Castillo Armas (1.914-1.957), el General que lideró el derrocamiento de Árbenz y se convirtió en dictador. Llevó a cabo una sangrienta represión contra el Pueblo guatemalteco, anuló todas las reformas sociales de la era Arévalo-Árbenz y devolvió sus privilegios a la United Fruit Company. Sus amos yanquis estuvieron contentos con él, pero eso no impidió que les asesinaran en 1.957. Su asesinato sigue siendo un misterio hoy día.

Guatemaltecos miembros del ejército mercenario que derrocó a Árbenz en un ejercicio de entrenamiento en uno  campamentos de la CIA en Nicaragua, desde donde se proyectaba la invasión.

http://www.youtube.com/watch?v=4E55FdP9KiM. Discurso de despedida de Jacobo Árbenz.

Bibliografía:  Jacobo Árbenz. Jesús M. García Añoveros. Historia 16.                             Ed.Quorum.

                  Wikipedia.

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Publicado por en mayo 25, 2014 en América Latina.

 

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