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México del 68 y la matanza de la Plaza de Tlatelolco.

28 Dic

El movimiento estudiantil de 1.968 fue un movimiento social en el que además de estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México y del IPN, participaron profesores, intelectuales, amas de casa, obreros  y profesionales en la Ciudad de México y fue reprimido el 2 de octubre de 1.968 por el Gobierno en la Plaza de las tres Culturas de Tlatelolco y finalmente disuelto en diciembre de ese año. La matanza fue cometida por el grupo paramilitar autodenominado Batallón Olimpia y el Ejército mexicano, contra una manifestación  convocada por el Consejo Nacional de Huelga, órgano directriz del movimiento.

El corresponsal de la BBC de Londres en México, Julian Petiffer, quién presenció los hechos, mencionó en un despacho noticioso que “el ejército y la policía pasaron fuego de ametralladora por miles de manifestantes pacíficos y gente que iba de paso por el lugar…” y estimó el número de estudiantes asesinados en al menos 200.

Autores como Inmanuel Wallerstein o Fernand Braudel coinciden en señalar el Movimiento de México como inserto en un contexto mundial de luchas sociales surgidas y recreadas en las Universidades, tras haberse vivido un período de bonanza económica en la Posguerra. En cierto modo sería una Revolución Cultural, por revolucionar para siempre los tres espacios de recreación de la cultura: la familia, los medios de comunicación  y la escuela.

Cronología de los hechos.

El 22 de julio de 1.968, un incidente de fútbol americano entre las vocacionales 2 y 5 del IPN y la preparatora Isaac Ochoterena, incorporada a la UNAM, termina en una gresca. El cuerpo policial de granaderos es quien disuelve a la turba, deteniendo a varios estudiantes y entrando dentro de las instalaciones de dicha vocacional.

Entre el 26 y el 29 de julio varias escuelas entran en un paro de labores. Los granaderos y el Ejército entran a varias de las escuelas. El 29 se llevan a cabo dos manifestaciones autorizadas por el Departamento del Distrito Federal. Cada una de ellas es convocada por diferentes agrupaciones y tienen itinerarios y horarios distintos. Una es convocada  por los estudiantes del IPN en protesta pr la intervención de los granaderos en la Escuela Vocacional 5 y en demanda de la desaparición de ese cuerpo y , por la destitución de los jefes de la policía preventiva del DF, Luis Cueto y Raúl Mendiolea. La otra manifestación es convocada por la CNED, la Juventud Comunista y las sociedades de alumnos de diversas escuelas del IPN y la UNAM, la cual es denominada Marcha Juvenil por el 26 de Julio, en conmemoración del XV aniversario del asalto al Cuartel de la Moncada y en solidaridad con la Revolución  Cubana. Los organizadores de esta marcha conocen el problema de los estudiantes dela Vocacional 5, por lo que incluyen sus lemas de apoyo a sus reclamaciones en su manifestación.

En un momento dado, ambas manifestaciones, coinciden a la altura de la Torre Latinoamericana. Ahí se marca  una línea para que la manifestación de solidaridad con la Revolución Cubana continúe su ruta hacia el Hemiciclo a Juárez y los de la otra manifestación hacia el Zócalo por la calle de Madero. En la esquina de Madero y Palma, son atacados por granaderos y obligados a retroceder hasta la Alameda Central. Los estudiantes se dirigen al mitín que se lleva a cabo en el Hemiciclo, donde de informan de la agresón sufrida y piden apoyo. De inmediato, se organiza una  marcha conjunta que avanza hacia la Plaza de la Constitución, vitoreando a la UNAM y al IPN y lanzando consignas a favor de la unidad estudiantil, y contra los jefes policiales y la represión. En las calles de Palma y Cinco de Mayo, los estudiantes se encuentran de nuevo con los granaderos y la policía bajo el mando del odiado Raúl Mendiolea.  Éste se aproxima a los manifestantes, exigiendo que se retiren, recibiendo como respuesta una lluvia de piedras. Al momento, las fuerzas policiales se lanzan contra los manifestantes, persiguiéndoles y golpeándoles con brutalidad y sin distinguir entre manifestantes y simples transeúntes. Esto obliga a los manifestantes a replegarse  hasta la Glorieta del Caballito. Como resultado de la represión policial, hay más de 500 heridos y decenas de detenidos, entre ellos algunos extranjeros.

El procurador general de la República, Julio Sánchez Vargas, dicta orden de detención contra “personas  ligadas a los desórdenes”. A partir de las 21:30 horas, agentes de la Dirección Federal de Seguridad, con el apoyo de elementos del Servicio Secreto y de otras policías, ocupan las oficinas del Comité Central del Partido Comunista y los talleres gráficos de la Voz de México (órgano del PC) y arrestan a las personas que se encuentran en las instalaciones. En otros sitios, se toman presos, sin orden judicial, a miembros del  Partido Comunista Mexicano, de la Juventud Comunista y de la CNED:

El 30 de julio, la Preparatoria  nº1 y 3 es atacada y su puerta labrada del siglo XVIII es destruida mediante un disparo de bazuca.

A partir de ese momento, los acontecimientos se precipitan y Ciudad de México entra en una espiral revolucionaria incontrolable. La principal fuerza de este movimiento de protesta será el Consejo Nacional de Huelga. La situación de tensión e inestabilidad se prolongaría a lo largo de la totalidad de agosto y septiembre.

La tarde del 2 de octubre de 1.968, un día después de la salida del Ejército de los campus de la UNA y del IPN, miles de personas se reunieron en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco.

Mientras tanto, el Ejército vigilaba. Contaban con el apoyo de dos helicópteros: uno de la policía y otro del ejército.

Por su parte, miembros del Batallón Olimpia (cuyos integrantes iban vestidos de cíviles con un pañuelo o guante blanco en la mano izquierda) se infiltraban en la manifestación hasta llegar al edificio “Chihuahua” donde se encontraban los oradores del movimiento y varios periodistas.

A las 18:10 de la tarde, los francotiradores del Batallón Olimpia apostados en los edificios que rodeaban la Plaza abrieron fuego tanto contra los manifestantes como contra el Ejército. El objetivo era hacer creer a lo militares que los estudiantes eran los agresores. Los militares en su intento de defenderse, repelieron la “agresión de los estudiantes”, pero ante la confusión, los disparos no fueron dirigidos contra los supuestos agresores, sino contra la multitud de manifestantes que se encontraban en la Plaza de Tlatelolco.

Muchos manifestantes que lograron escapar del tiroteo se escondieron en departamentos de los edificios aledaños, pero no detuvo al Ejército, que sin orden judicial, irrumpieron en cada uno de los departamentos de todos los edificios de lo que conforma la Unidad o Bloque Tlatelolco, para capturar a los manifestantes. Horas después, la Plaza estaba llena de zapatos y los estudiantes fueron llevados a culatazos a dos lugares: las puertas de los elevadores del edificio Chihuahua,donde fueron desnudados y golpeados, y al ex-convento situado al lado de la Iglesia de Santiago-Tlatelolco, donde reunieron aproximadamente a 3.000 detenidos. Los periodistas fueron registrados y confiscados sus rollos (usados y vírgenes), algunos incluso fueron desvestidos y otros, como la luego mundialmente famosa Oriana Fallaci, resultaron heridos. La Plaza fue limpiada de sangre por el Cuerpo de Bpmberos y los soldados se mantuvieron allí hasta el 9 de octubre. Varios testigos aseguran  que durante ese lapso, el Batallón Olimpia se disfrazó de empleados de luz y agua para poder buscar estudiantes fácilmente. Los detenidos , por su parte, fueron enviados a distintas cárceles de la Ciudad de México. Los cbecillas fueron enviados a la penitenciaría o el “Palacio Negro” de Lecumberri así como al Campo Militar Nº 1.

 El sábado 12 de octubre de 1.968, el Presidente de México, Gustavo Díaz Ordaz, inauguró los XIX Juegos Olímpicos, bautizados como  ” La Olímpiada de la Paz”. En ese momento, un grupo de manifestantes lanzó sobre el palco  presidencial un papelote de color negro en forma de paloma, en repudio por la matanza del 2 de octubre.

Con los años, llegaría a conocerse la implicación de la CIA en la matanza.

Internacionalmente se sabía poco de la matanza de estudiantes debido a la fuerte censura que ejerció el Gobierno mexicano sobre los medios de comunicación nacionales y extranjeros, para evitar una mala imagen internacional en vísperas de la celebración de los Juegos Olímpicos en el país azteca. En cambio, la noticia si llegó a oídos de los movimientos juveniles de Latinoamérica y Europa. Hubo marchas de protesta en Toulouse y París, en Francia así como en Santiago de Chile. Se hizo un mitin en Londres frente a la embajada mexicana en simpatía con el movimiento y en protesta por la represión. En Iberoamérica, las embajadas mexicanas fueron apedreadas. En Alemania, la embajada mexicana fue grafiteada con ” SS” rúnicas y cruces gamadas. La Unión de Estudiantes Suecos organizó  manifestación frente a la embajada de México y un mitin similar en Helsinki (capital de Finlandia) fue disuelto por la policía. El Consejo de Estudiantes de Holanda solicitó que sus atletas no participaran en los Juegos Olímpicos y el consulado mexicano en ese país fue ocupado.

De todos los funcionarios mexicanos, solamente Octavio Paz, quién entonces era embajador en India, renunció a su puesto en protesta por la matanza.

El 8 de noviembre de 2.011, el Congreso mexicano declaró el 2 de octubre, día de duelo nacional. Además, se propuso inscribir dicha fecha en el muro de honor de la Cámara de Diputados, en memoria de los  mártires de la democracia.

Monumento a las víctimas en la misma Plaza de las Tres Culturas/ Tlatelolco.

Gustavo Díaz Ordaz. Presidente de México en el que momento en que se produjeron los luctuosos hechos.

Libros sobre el tema:

La Noche de Tlatelolco (Elena Poniatowska, 1.971). Trabajo periodístico en el que se recopilan testimonios de varios testigos y participantes de este evento.

Palinuro de México ( Fernando del Paso, 1.976), novela, cuyos personajes, estudiantes de medicina, se ven envueltos en la matanza.

Los días y los años (Luis González de Alba) , novela, relata la experiencia personal del autor (entonces miembro del Consejo Nacional de Huelga) antes y después del conflicto.

Amuleto: novela de Roberto Bolaño.

El grito del silencio: novela de David Casado Aguilera.

Películas.

 Rojo amanecer (Jorge Fons, 1.989).

Documentales.

Ni olvido ni perdón (Richard Dindo, 2.004).

Tlatelolco: las claves de la masacre, producido por La jornada y Canal Seis de Julio.

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Publicado por en diciembre 28, 2013 en América Latina.

 

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