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Solovki: El verdadero Archipiélago Gulag. El Infierno de Hielo.

29 Ago

Durante la mayor parte del tiempo que duró la Unión Soviética, existieron en ese país, los Gulags, que eran los campos de trabajos forzados. Eran lugares situados en los rincones más remotos, inhóspitos y helados del país. Allí eran enviados tanto los presos políticos como los presos comunes (los delincuentes). El principal propósito era económico, pues de trataba tener trabajadores esclavos que aumentasen la producción. Pero también cumplía una labor de castigo. Se trataba de “rehabilitar” o “regenerar” a aquellos a los que el sistema consideraba indeseables o contrarrevolucionarios. El Gulag soviético es junto con el campo de exterminio nazi el tipo de campo de concentración más conocido y representativo. De todos modos, el Gulag no comenzó a ser conocido por el gran público en Occidente hasta la publicación en el mundo occidental en la década de los 70 de las novelas autobiográficas Un día en la vida de Iván Desinovich Archipiélago Gulag, ambas de Alexandre Solheinizin. Yo, personalmente recomiendo Un mundo aparte, de Gustaw Herling, un judío polaco, que dejó escrito su testimonio bastante antes que el autor ruso. Es una novela bastante amena.Está editada por Amaranto.

Lo que me ha resultado imposible es encontrar una sola película (salvo Camino a la libertad, de Peter Weir) que hable sobre el Gulag. Parece haber sido olvidado, mientras que por el contrario hay decenas de libros y películas sobre los campos nazis y el Holocausto. Resulta mucho más difícil encontrar información sobre la represión comunista que sobre la represión nazi. Y es que como dijo una vez el historiador e hispanista Gabriel Jackson, ha habido una asimetría de la responsabilidad en el caso de los crímenes cometidos por ambos sistemas (comunismo y nazismo). Mientras que el nazismo ha sido sistemáticamente condenado y hay un recordatorio constante de sus crímenes, el comunismo  se ha ido bastante de rositas. La denuncia de los crímenes del comunismo ha quedado generalmente en manos de tertulianos y libelistas de ultraderecha que carecen de toda credibilidad. Pero los crímenes del Comunismo contra la Humanidad como el Gulag existieron. Tan sólo en la URSS murieron víctimas de las políticas estatales (por hambrunas deliberadamente provocadas, ejecuciones, torturas,etc) alrededor de 14,5 millones de personas.

Como en los campos nazis, en los Gulags se buscaba deshumanizar al prisionero, hacerle sentir que no valía nada, destruirle internamente para que se rindiera. Una diferencia con los campos nazis es que mientras en estos había listas con las personas que iban a morir, en los Gulags no estaba claro quién viviría o moriría. Más que decidir asesinarte, el sistema soviético lo que hacía era ponerte la supervivencia muy difícil. Fue sin duda, un sistema de explotación en masa, que contradecía abiertamente las consignas comunistas de lucha contra la explotación del hombre por el hombre. Por todo ello, constituyo siempre una realidad muy incómoda para muchos intelectuales y personas de izquierdas. Un hecho desagradable que personajes como Jean Paul Sartre nunca quisieron ver. Se argumentaba que reconocer la existencia de estos campos era darle munición y argumentos a la derecha. Lo cierto es que a geografía soviética se llenó de gulags. Los más conocidos fueron Kólyma y Vorkuta.

A continuación, un texto sacado del libro Gulag: Historia de los campos de concentración soviéticos, de Anne Applebaum.

. El primero de los innumerables Gulags que hubo en la URRS fue Solovki. Solovki era un conjunto de campos situados en el Mar Blanco. Eran varios monasterios que habían sido expropiados a la Iglesia Ortodoxa. En poco tiempo se pasó de varios cientos de presos a  alrededor de 6.000.  En estas islas prisión, las condiciones higiénicas y de vida eran muy precarias y primitivas. Los presos dormían sobre tarimas hacinados, mientras los chinches les devoraban. En todas las islas, las pésimas condiciones higiénicas, la mala alimentación y el exceso de trabajo acarreaban enfermedades, sobre todo el tifus. Además, los prisioneros estaban sometidos al sadismo de los guardias que los torturaban arbitrariamente. En el invierno, los guardias de Solovki solían dejar prisioneros desnudos en los campanarios de la vieja catedral a la intemperie, atándoles las manos y los pies a la espalda con una cuerda. En ocasiones, hacían ir a los presos desnudos a los baños a dos km de distancia, en un clima gélido. O a sabiendas les daban carne podrida. O les negaban auxilio médico. O les ataban desnudos a un poste infestado de mosquitos, los cuales en pocos minutos le llenaban el cuerpo de hinchazones. Esto provocaba en los presos desmayos y perdidas de sangre. En algunas ocasiones se llevaron a cabo ejecuciones en masa por sorpresa y al azar.

Casi tan terrible como la ejecución, era ser sentenciado a Sekirka, la iglesia cuyos sótanos se habían convertido en celdas de castigo de Solovki. Muy pocos volvían con vida de esos sótanos. Según se cuenta, la larga escalera de 365 peldaños de madera que bajaba desde la empinada montaña de la iglesia de Sekirka también desempeñó un papel en los asesinatos masivos.

En Solovki y los demás Gulags , los presos realizaban toda clase de tareas , desde desbrozar bosques a construir vías férreas.

Durante el régimen soviético, al menos 18 millones de personas pasaron por los campos de concentración. La sexta parte (3 millones) no saldrían con vida.

A muchos enfermos se les dejaba morir durante días o semanas.  Los reclusos eran tratados como ganado. Los guardias los trasladaban a su antojo, alimentándolos si les parecía que podían ser útiles, privándolos de comida si no lo eran.

En la fotografía inferior, los siniestros sótanos de donde muchos no volvían.

Félix Edmundonovich Djerzinski (1.877-1.926). Primer jefe de la polícia política (la Cheka), que luego pasaría a llamarse NKVD y KGB.  La Cheka administraba los gulags. Él mismo se encargaría al igual que sus sucesores de aplicar el Terror Rojo.

Aunque no se quiera reconocer fue con Vladimir Lenin  y no con Stalin, con quién comenzaron los gulags y la policía política. Otra cosa es que Stalin perfeccionara ambos mecanismos de represión (que lo hizo), volviéndolos todavía más temibles y crueles.

Bibliografía: Gulag. Historia de los campos de concentración soviéticos. Anne Applebaum. De Bolsillo. 2.003.

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2 comentarios

Publicado por en agosto 29, 2013 en Crimen Organizado

 

2 Respuestas a “Solovki: El verdadero Archipiélago Gulag. El Infierno de Hielo.

  1. Elías

    septiembre 6, 2013 at 12:45 am

    El comunismo finalmente es la aplicación de “La granja” de Orwell…..siempre hay algunos más iguales que otros…..al final el poder corrompe, y lo peor de todo……es que es verdad….

     

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