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Llegó él y la pantalla se tiñó de sangre. Un análisis de la filmografía de Sam Peckinpah.

15 Sep

En la década de 1960. Hollywood comenzó rapidamente a perder su inocencia. Los universos idílicos  y con final feliz que siempre se habían mostrado al público y que habían sido establecidos como norma general, comenzaban a ser  reemplazados por otros más sórdidos y pesimistas, donde se mostraban los aspectos más sucios e indeseados de la sociedad norteamericana. Es decir, toda aquella  basura que había permanecido bajo la alfombra durante décadas y que ya era imposible seguir ocultando. No en vano, esa década de 1960,-  donde se consolidan las filmografías de cineastas outsider que para entonces ya tenían veteranía como Samuel Fuller y donde se empiezan a asentar otros nuevos talentos como Arthur Penn o John Frankenheimer, exhibidores de una realidad violenta o poco grata,- es la década de la lucha por los derechos cíviles de los negros, de la revolución sexual, del hippismo, de las manifestaciones contra la Guerra de Vietnam, de la Crisis de los Misiles Cubanos que a punto estuvo de provocar la III Guerra Mundial, de los asesinatos de los hermanos Kennedy, Malcom X y Martin Luther King, de la liberación de la mujer, de la reacción contra todo esto, por parte de las fuerzas de la extrema derecha como el Ku Klux Klan, etc. En definitiva, todo un torbellino en múltiples direcciones, que estaba provocando una transformación sin precedentes en la sociedad estadounidense y que inevitablemente iba a tener su reflejo en el cine. En estas, llegó un hombre que renovó y reformuló las claves de un género que por aquellas fechas, comenzaba a declinar: el western.  Este cineasta, curtido en la experiencia previa de la dirección de capítulos de series de televisión era Sam Peckinpah (1926-1984), considerado por muchos como un visionario.

Sam Peckinpah inició una ruptura con las claves tradicionales del género western para llevarlo desde el idealismo y la pureza tradicionales hacia un universo de decadencia, corrupción de ideales épicos, pesimismo antropológico y violencia exacerbada. Los héroes (o tal vez convendría llamarles antihéroes) de Peckimpah son personajes desclasados y desfasados, incapaces de adaptarse a los cambios y transformaciones sociales de un mundo con más progreso técnico, pero más implacable, injusto y cruel. Los universos del cineasta se enmarcan dentro de sociedades en transición (sobre todo desde el antiguo Oeste a la urbanización e industrialización). Es por ello, particularmente interesante, su segundo filme, el western Duelo en la Alta Sierra (1962), donde manteniendo el clasicismo del género, especialmente en el aprovechamiento de los espacios abiertos (lo que remite directamente a los westerns de Anthony Mann), se perfilan ya algunos temas que van a ser constantes en la filmografía del autor como la amistad, la traición, la pérdida de ideales o la capacidad o no para integrarse en un nuevo orden social ineludible. Western crepuscular,-protagonizado por dos antiguas estrellas del género (Joel McCrea y Randolph Scott),- es una obra puente entre la concepción clásica del western y la renovadora y rupturista, llevada a cabo por autores como Sergio Leone, Arthur Penn o el propio Peckinpah.

A lo largo de su carrera, Sam Peckinpah tuvo siempre muchísimos problemas con los productores y la industria de Hollywood, que le impidieron en numerosas ocasiones tener el control sobre el montaje final de sus obras. Estos hechos, unido a un carácter temperamental, y a un cada vez mayor consumo de alcohol y cocaína, terminaron por crearle una reputación de persona difícil y conflictiva que le perjudicaría profesional e incluso artistícamente en sus últimos años.

A lo largo de su no muy extensa filmografía ( 14 películas), Peckinpah construyó un universo coherente, en donde unos filmes pueden sin problema remitir a otros y donde el espectador conocedor de su obra, puede saber lo que esperar de los personajes. El mundo como un caos depredador e injusto, la incapacidad de los protagonistas para la estabilidad en la vida y para la felicidad, la vida como una permanente huida hacia adelante y cierta misoginia (aunque este punto admite varias y contrapuestas interpretaciones) son las características inherentes a sus relatos tanto en el western como en el policíaco o thriller, el género bélico (La cruz de hierro) o incluso la comedia (La balada de Cable Hogue).

Pero la obra cumbre del cineasta sería un western que causaría una conmoción sin precedentes, por ser la película más violenta realizada hasta ese momento. Una película que contó con un final censurado en medio mundo y que creo no ha sido superado todavía en cuento a nivel de violencia se refiere. Una obra a partir de la cual, Peckinpah comenzaría a usar de manera habitual el ralentí (la cámara lenta en las escenas de muertes por disparo), que es hoy por lo que más se recuerda a este director. Esta obra sería la inmejorable Grupo Salvaje (1969). En mi opinión, es un filme fundamental en la Historia del Cine, pues considero que es la primera película de violencia de la Historia del Cine. Nada volvería a ser igual en el cine después de Grupo Salvaje ni en los filmes de acción ni en el western. Las escenas de matanzas, las muertes de cíviles inocentes (sobre todo mujeres y niños) nunca se habían mostrado de manera explícita hasta ese momento. El Oeste idílico de John Ford había desaparecido definitivamente  y el Oeste que le sustituía era un mundo de malos-buenos y buenos-malos, donde un grupo de forajidos huyen con sus ideales de amistad y aventura a cuestas, mientras son perseguidos por un grupo de asesinos, violadores y ladrones, ahora reciclados como matones al servicio del ferrocarril. Si Tres Padrinos (John Ford, 1947), terminaba con un alegre y esperanzado desfile de feligreses entonando In the river (el himno religioso de los protestantes en USA), Grupo Salvaje nos muestra a esa mismo desfile/procesión masacrado por el fuego cruzado entre los forajidos asaltantes del banco y los mercenarios contratados por el ferrocarril.

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Duelo en la Alta Sierra (1962). Western crepuscular, con unos magníficos paisajes perfectamente aprovechados , una excelente fotografía y unos muy adecuados protagonistas. Fue una película que tras caer en el olvido, ha sido revalorizada en los últimos años. Es una obra muy conseguida, por estar muy bien narrada y resulta muy interesante como prólogo del resto de la obra peckinpahiana.

Grupo Salvaje (1969). La irrupción de la violencia como nunca se había visto. También, el valor de la amistad y el gusto por la aventura, a la par que un profundo desencanto con el mundo moderno, en una película profundamente masculina, que hoy hubiera sido imposible filmar por la vigente tiranía de lo politicamente correcto. El personaje central, Pike Bishop (William Holden), es el arquetipo por excelencia de héroe peckinpahniano.

La publicidad de la película decía : Llegaron ellos y el cielo se tiñó de sangre.

La balada de Cable Hogue (1970). Obra inclasificable dentro de la filmografía del autor californiano, es más bien una comedia, sobre un paleto listo y desconfiado, que consigue triunfar gracias a un golpe del destino. Es una película sin violencia, distinto a todo lo que Peckinpah había rodado hasta entonces. Y eso, unido a una pésima distribución comercial, supuso que fuese un fracaso en taquilla. En mi opinión, se trata de una obra maestra y de la mejor película de su autor. Añadir, por último, que su protagonista, Jason Robards,  realiza una de las mejores interpretaciones de la Historia del Cine.

Sam Peckinpah

Perros de paja (1971). Una historia con una atmósfera progresivamente violenta y enferma, que consigue hacer sentir incómodo al espectador. Una  película que retrata como pocas la crueldad, violencia y mezquindad de las sociedades cerradas, a la vez que es sin duda, la más misógina de su autor. Realmente, Amy (Susan George) es una puta y una hija de puta. Mi concepción del género femenino se vió gravemente dañada durante años, tras ver este filme a los 15. Aunque, en algunos aspectos, no ha envejecido del todo bien y no es una obra redonda, sigue siendo una película muy recomendable…a pesar de ser bastante desagradable.

La escena de la doble violación de ella fue censurada en nuestro país y luego restaurada tras el regreso de la democracia.

La huida (1972). Violentísimo thriller sobre un matrimonio de delincuentes. Un estupendo guión de Walter Hill (futuro maestro del género de acción y en mi opinión, sucesor de Peckinpah), un ritmo trepidante y una perfecta conexión de la pareja protagonista hacen del filme una obra maestra que ningún aficionado a las películas de acción  debe perderse. Imprescindible.

Quiero la cabeza de Alfredo García (1974). Otra violentísima historia sobre un desagradable perdedor envuelto una repugnante trama de asesinatos con la mafia mexicana como telón de fondo. La locura obsesiva acabará adueñándose de un personaje que emprenderá una huida hacia adelante en la que irá dejando un incontable rastro de cadáveres. Un mundo exclusivamente habitado por gentuza.

La cruz de hierro (1977). La única película bélica de Peckimpah y una de las mejores del género. Orson Welles la definió como la mejor película de guerra que había visto jamás. El sargento Steiner (James Coburn) encarna las angustias y contradicciones del héroe peckimpaniano. Un individuo con un código ético bastante sólido rodeado de mezquinos altos mandos con un tremendo desprecio por la vida humana. Es la más política de las obras de Peckinpah y al igual que Senderos de Gloria (Stanley Kubrick, 1957), puede verse perfectamente como un alegato antimilitarista.

Sam Peckimpah

Filmografía de Sam Peckinpah.

Deadly Companions (1961).

Duelo en la Alta Sierra (1962).

Mayor Dundee (1965).

Grupo Salvaje (1969).

La balada de Cable Hogue (1970).

Perros de paja (1971).

Junnior Bonner/El rey del rodeo. (1971)

La huída (1972)

Patt Garret y Billy El Niño (1973)

Quiero la cabeza de Alfredo García (1974)

Los aristócratas del crimen (1974)

La cruz de hierro (1977)

Convoy (1978)

Clave: Omega (1983).

Bibliografía.

  Sam Peckinpah, por Francisco Javier Urkijo. Ed. Cátedra. Signo e Imagen/Cineastas.

Sam Peckinpah. Vida Salvaje. Garner Simmons. T y B Editores. http://www.cinemitos.com/tbeditores

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Publicado por en septiembre 15, 2012 en Cine

 

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