RSS

Los campos de Indonesia: El universo carcelario del General Suharto.

10 Feb

Termino mi investigación sobre los campos de concentración en el siglo XX con un reportaje sobre el régimen carcelario y concentracionario que se vivió en Indonesia en general y en la isla de Burú en particular durante la dictadura del general Suharto (1965-1997), uno de los mayores asesinos y ladrones del siglo xx. Tomó el poder por medio de un Golpe de Estado amparado por la CIA que derrocó al también dictador Sukarno (artífice de la Independencia del país con respecto a Holanda y uno de los líderes del Movimiento de los No Alineados). Con su ideología nacionalista (que no comunista, como han querido vendernos algunos), Sukarno se estaba ganando la enemistad de la Administración Johnson, la cual había dejado muy claro que no iba a consentir ningún Gobierno en el Tercer Mundo que llevase a cabo una política progresista, comunista o neutralista. Prueba de ello, fue la invasión en ese mismo año (1965) de la República Dominicana para aplastar la revolución popular que acababa de triunfar y reinstaurar en el poder a los herederos de la dictadura trujillista. Y allí estaba Suharto, el vendepatrias, genocida y sátrapa que Washingtong necesitaba. La fortuna que este malnacido amasó durante sus décadas de tiranía ascendió a 1,2 billones de dólares, lo que convirtió en uno de los hombres más ricos del mundo y en  el mayor ladrón del siglo XX, junto con Ferdinand Marcos, de Filipinas y Mobutu, del Congo, otros dictadores sostenidos por EE.UU. No sólo le permitió el Gobierno de Washington mantenerse en el poder a sangre y fuego y hacer de Indonesia uno de los países más corruptos del mundo, sino que además, en 1975 le dieron luz verde (a Suharto) para invadir a un país vecino, Timor , recién independizado de Portugal y exterminar a 200.000 timorenses (la cuarta parte de la población del país). Suharto cometió dos genocidios; el primero contra la izquierda de su país, y el segundo contra el pueblo timorés. Pasemos ahora a conocer el mundo concentracionario indonesio.

En la noche del 30 de septiembre al 1 de cotubre de 1965, un Golpe de Estado derroca el régimen del Presidente Sukarno. Este período de disturbios conduce a la victoria de los militares, dirigidos por el general Suharto, sobre los ambientes conservadores musulmanes y los comunistas. Éstos y sus alíados son víctimas de una horrorosa matanza (más bien habría que hablar de genocidio) que comienza en  octubre de 1965. Un millón de personas son asesinadas, y sus cuerpos aparecen en campos, canales y ríos del país.

El envío de decenas de miles de personas a la prisión y a los campos, y en especial a la isla de Burú, representa la parte más planificada de la represión y la más controlada por el poder. En Burú estuvieron detenidas 12.000 personas. Son los detenidos, recién desembarcados, los que reciben la orden de construir cocinas, barracones destinados  a recibir a unos cincuenta personas, puestos de guardia, edificios admnistrativos…Evidentemente no se espera que todo esté listo para empezar la” Nueva Vida”. Por lo tanto, al principio los barracones están superpoblados y duermen sobre el suelo de tierra batida en medio de olores pestilentes.

12.000 prisioneros políticos sin juicio, sin cargos concretos contra ellos, fueron detenidos de este modo durante unos 10 años, y no sólo detenidos: trabajaban duro, desbrozando la selva, construyendo carreteras con medios improvisados, sembrando, plantando, ya que cuando llegaron, la isla tenía muy pocos árboles frutales. Arrancan la hierba para elefantes, tan cortantes, sin guantes, con el calor y la humedad. Cuando reciben palas y azadas, se establece un sistema de mínimos: cada hombre tiene que desbrozar 64  metros cuadrados de tierra al día. Lluvia, sol, mosquitos e insectos de todas clases, y los soldados que les obligan a hacer ejercicios por la mañana temprano, cuando todavía no ha salido el sol.

La comida es escasa y el intervalo entre las raciones que proporciona  el ejército, que desaparecen con demasiada rápidez, y el arroz que supuestamente han cultivado (para uno mismo y sobre todo para los oficiales), constituye un período especialmente dificíl. Por lo tanto, cuentan con la pesca en los estanques y los pantanos para encontrar peces y anguilas. Durante el trabajo, se descubren también toda clase de animales que son devorados: serpientes, pequeños mamíferos, lagartos… También se encuentran huevos- de lagartos y pájaros-, larvas en los troncos de los árboles. Los perros que caen en manos de los recluidos, tanta era su hambre, eran sacrificados inmeditamente.

Las enfermedades más frecuentes, favorecidas por  el debilitamiento, son la tuberculosis, la fiebre tifoidea, la hepatitis y malaria. A esto se añaden los suicidios y los accidentes, en especial ocasionados por la caída de los árboles durante las talas en la selva.

El nombre oficial del plan- para internar y someter a trabajos forzados a los presos políticos indonesios en tan espantosas condiciones,-era “Proyecto Humanitario de la Isla de Burú“. Recuerda al Arbeit macht frei (El trabajo os hará libres) de Auschwitz.

 

El general Suharto, en una imagen de sus primeros años en el poder. Es curioso como los medios de comunicación pasaron tan de puntillas sobre su figura y su régimen cuando murió en 2008. Cuanto incomoda recordar como Occidente se apoyó en monstruos como este para defender sus intereses económicos y geoestrátegicos.
 
 
El novelista Pramoedya Ananta Toer, en su momento considerado para el Nobel de Literatura, falleció sin haberlo conseguido. Estuvo prisionero durante años en Burú. Es autor de novelas como La joven de la costa o la tetralogía conocida como El cuarteto de Burú., cuyo título más conocido es Tierra humana.
 
 
 
 
 Borobudur, Java (Indonesia). A pesar de su abundante y magnífica arquitectura budista, Indonesia es actualmente un país de mayoría musulmana. De hecho, el país musulmám más poblado del mundo (210 millones de habitantes). Sólo le superan en población China, India y Estados Unidos.
 
 
Irian Jaya, otro Estado. Indonesia es el mayor archipiélago del mundo con decenas de miles de islas. Parece mentira que en el mismo país de imágenes tan paradisíacas, pudiera haber islas-campos de concentración.
 
 
 
 Hombre, mejor pinta que Auschwitz, si que tiene.
 
 
 Indonesia
 
¡ Que gustico estar ahí con los pececico…¡. En vez de en la oficina o en el atajco de todos los días.
 
 
 
Otra muestra de arte milenario.
 
Anuncios
 
1 comentario

Publicado por en febrero 10, 2012 en Asia Oriental

 

Una respuesta a “Los campos de Indonesia: El universo carcelario del General Suharto.

  1. gabriel

    mayo 8, 2014 at 1:00 pm

    gua la unica manera de liberarse de esos malditos comunistas grande suharto!

     

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: